viernes, 15 de octubre de 2004

Un País Nuevo

Hay que cambiar el país. Así sería el mío.

Para empezar, el metro se mantiene. Nada como el metro Santiaguino, nada que ver con el asqueroso subway Neoyorquino, donde desperdicios y lagunas de dudosos ingredientes inundan los rieles.

En el país de Sofía la gente conoce a Pete Yorn y escuchan 'Strange Condition' cuando caminan por la calle, moviendo la cabeza al ritmo de la música. Super chori.

En el país de Sofía vota la gente que sabe votar, no los seudo-intelectuales que creen saber lo que le conviene al país y que le dan preferencia a los árboles antes que a las personas. Nada contra los árboles, pero primero está el que los planta.

En el país de Sofía todos creen en algo. Nada de esos que dicen 'yo no creo en nada porque nadie cree en mí'. Por algo será, mentecato.

En el país de Sofía los niños aprenden a leer desde temprana edad y nadie es analfabeto.

En el país de Sofía no existe el Axé.

En el país de Sofía se resuelven los problemas de la gente con hechos, no con palabras.

En el país de Sofía, Bush fue solo una pesadilla ideada por Hitchcock. Por Dios, que fue terrible.

En el país de Sofía todos visten poleras con frases graicosas y/o reveladoras. por ejemplo, las lesbianas se ponen una que dice 'Sorry guys, I eat pussy' y los gays 'Sorry, girls. I suck cocks', y cosas por el estilo. Así todos reiríamos de buena gana al caminar por la calle. (Poleras en http://tshirthell.com)

En el país de Sofía, Sondre Lerche es un semi dios. Su música sale hasta por los grifos.

En el país de Sofía los tontos no hablan. Los que no aportan nada se van a la Antártica a cagarse de frío y los idiotas viven confinados en un asilo. Nada de mentes desperdiciadas en el país de Sofía.

En el país de Sofía no existe el techno.

En el país de Sofía el tuerto es tuerto y el ciego es ciego.

En el país de Sofía no existen las huecas, y si llegara a haber uno, llevará una polera que diga 'pégame, soy hueca'. Habrán muchos ojos morados en la fiesta de graduación del colegio 'Monjas Gringas very much'.

En el país de Sofía no existen los tacos altos. Las zapatillas son ley.

En el país de Sofía los hombres no se emborrachan. Las mujeres sí porque deben desahogarse.

En el país de Sofía la gente es feliz con sólo ver la cordillera, el mar, las 7 tazas y Kennedy despejado.

En el país de Sofía la paciencia es ardiente, al igual que la obra de Skármeta.

En el país de Sofía la universidad es obligatoria para todos.

En el país de Sofía se prohibe la marihuana. Nada de ahumarse las neuronas. Si quieren fumar, prefieran el tabaco.

En el país de Sofía no hay modas. Todos visten lo que quieren.

En el país de Sofía no existen los Mossimos, es decir, ese guarro que te sacó a bailar en la fiesta que viste una ceñida porlera sin mangas, tres kilos y medio de gel en el pelo, anteojos Oakley en la oscuridad y que conduce una camioneta 4x4 doble cabina. Esos que usan tanto perfume que el perfume huele a ellos, ese que lleva la gargantilla bien puesta en el cogote y unos zapatos de suela horrorosa.

En el país de Sofía no hay cuicos ni rotos ni 'new rich/nuevos ricos'. La gente siempre es gente.

Y a pesar de todo lo anterior, en el pais de Sofía la tolerancia es todo.

4 comentarios:

Acrylico dijo...

where are you!

Stark dijo...

Notable.
Excepto por lo de Sondre Lerche. ¿No lo podemos cambiar por Richard Ashcroft?

Jose dijo...

NO le hagas caso, lo de sondre lerche es perfecto, qué otro Dios se puede tener.
Esas descripciones me hacen concluir que tu mantel y tu bitch de conce, pertenencmos absolutamente al mundo de sofia.

Lu dijo...

La tolerancia es todo, siempre que no se trate de axé, huecas o gente estúpida. Tolerancia rara la tuya.

Saludos.