domingo, 25 de septiembre de 2005

So long, baby...

Advertencia: post semi largo.

Es increíble lo engañosas que son las canciones. Tomemos por ejemplo “more than words”, el clásico lento guitarreado de The Extreme. Suena bonita, todos se la saben (o creen sabérsela) pero son pocos los que se detienen a escuchar la letra. Básicamente el tipo le pide a una chica que cierre la maldita boca y que lo manosee. Con los ojos cerrados, más aún.

“Don” de Miranda! es romántica. Si escuchan la letra, le cambian el beat y la voz de Mario Bros. del vocalista tendrán una canción muy bella sobre un tipo que cree haber encontrado una chica con el don para curarlo de su estado de... ¿estado de qué? ¿De indecisión? ¿Del simple hecho de ser persona y no estar satisfecho?¿Estado mental? ¿Ustedes creen que a un hombre le gustaría que lo sacaran de su pieza con 20 enfermeras a su disposición, como se ve en el video?

“Con mis idas y vueltas/te cansé con mi cámara lenta/y aunque trato nunca puedo/apurar mi decisión.”

Qué lindo sería que te cantaran: “una mañana te veré llegar y descubriré que yo solo ya no estoy mejor. Y te pediré que me acompañes.”

Aún mejor sería que te dijeran: “yo quisiera tenerte y tratarte de modo decente.” Porque hoy en día bajan la ventana del auto, se asoman y te gritan “tanto cuero y yo sin chaqueta” y otras cosas que prefiero no poner acá porque mi familia lee mi blog (y sólo la Eca deja comments...) Sólo diré que las otras insinuaciones implican nuevas maneras, bastante originales, debo decir, de referirse a ciertas partes del cuerpo.

Le voy a pedir a alguno de mis compas que me inventen una versión unplugged cebolla de este ‘temazo’ de Miranda! Lo chori del Duoc es que tengo varios amigos músicos. El Pipa es baterista, el Killer y el Igo son bajistas, el Hueso, el Lucho y otros tantos más son guitarristas SECOS. Y Hans... Hans se viste de negro y fuma. Y yo me las doy de rockstar. ¿Existirá algo mejor que ser una estrella de rock? Imagínense cantando en el estadio Wembley frente a miles de personas que tratan de ser como tú porque no tienen identidad propia. Ah, la música…

Hay muchos que consideran “Casablanca” la película más romántica de la historia y que el final la lleva. A ver: ¡termina con dos tipos caminando en la niebla! ¡Bogart no se queda con la chica! Lo único que le dice es “Siempre tendremos París”. Se escribieron 10 posibles finales para Casablanca y escogieron ese. Llámenme lo que quieran, a mí me gustan los finales felices. Bueno, en este caso Ingrid Bergman se escapa de los nazis y eso es un final feliz aquí y en Marruecos, pero esperaba un final REALMENTE feliz. Quizás fue para mejor que no terminara con beso calugueado porque las malas lenguas dicen que Bogart tenía un tufo asqueroso.

Los finales ‘Casablanca’ y ‘Lo que el tiempo se llevó’ pasan a la historia y gustan porque no nos dan lo que esperábamos. Y los hombres nos gustan y pasan a la historia. Mejor dicho, pasan al olvido, al ático romántico de nuestras psiquis después de cierto tiempo de convalecencia emocional. Hace mucho que no lloro por un hombre. Ahora al ex SS parece gustarle una chica y no se me movió el piso como yo pensaba hace meses. Es más, espero que le resulte si realmente le gusta la Lola.

Así es mejor. ¿Me imaginan llorando en el entretecho por el SS? Difícil, tomando en cuenta que no conocen mi entretecho, y los que sí, están felices de que haya pasado esta suerte de tercera guerra mundial. El Mantel se queja de que escribo mucho sobre el SS y la Feña (mi hermanita bella preciosa maravillosa) desde un teléfono en París me exige desesperadamente que no lo mencione en mi blog. ¿Y por qué no? El SS y yo somos estudiantes de comunicaciones que no se pueden comunicar sinceramente entre ellos y mi blog me parece un recurso aceptable, lo que es una MUY mala señal. Y aunque ya no exista interés romántico me entretengo escribiendo sobre las réplicas. Son etapas: negación, frustración, pena, ira, despecho y mucha risa.

El otro día pasó algo muy gracioso. Justo cuando el Ca-ca-caballero Amoroso de la Orden de Chofi y yo comenzábamos a conversar sobre el *****TEMA***** llegan los amigotes a interrumpir, comiendo hot dogs con salchichas de 3 días en ese pan que se pega en el paladar y se instalan sin intención de irse. ARGH! Aunque debo admitir que estaba bastante nerviosa durante la conversación y me hice la tonta. No sé quién estaba más nervioso, él o yo. La verdad es que yo estaba nerviosa y él estaba nervioso e incómodo. O quizás, para variar, es pura paranoia mía y no estaba tan incómodo o tan nervioso o ninguna de las dos o ambas juntas y estaba a punto de vomitar. Quién sabe con estos hombres... Son más difíciles que las mujeres. Y yo sé de mujeres difíciles porque me encuentro con una en cada espejo. Esto de ir al baño en grupo...


A las mujeres (al menos a mí) me pasa que cuando le gusto a alguien y él no a mí me complico. Me siento culpable, impotente, angustiada y temerosa a infringirle daño a esa otra persona. ¿Qué pasará con los hombres? Si un tipo tiene una chica como imbécil soñando con él (y siendo interrumpida por su madre) debería sentirse el hoyo del queque. Ciertas mujeres de mi calaña somos muy selectivas a la hora de elegir al susodicho de turno. Bueno, hay excepciones, pero como no vivimos en el mundo Technicolor en 35 mm renunciamos a las fantasías de amores instantáneos y nos dedicamos a vitrinear en el pasillo del otro equipo. Si yo fuera hombre y tuviera a una de estas féminas locas por mí estaría en el séptimo cielo y quizás qué le haría a la pobre víctima.


Pero así como existen las de mi calaña existen también hombres sensibles que también se complican al verla a una tan idiota. En mi caso la respuesta es muy simple: me gustabas, no me pescaste. Tranquilo. Como dijo Scarlett O’Hara: mañana será otro día. En realidad no sé si Scarlett es un muy buen ejemplo para mantenerme digna. Claro, es el mejor personaje femenino de la literatura (al menos a mi juicio), pero termina con dos hijos; Beau del idiota de Hamilton, Ella Lorena de Kennedy (y para peor es FEA la cabra), sin su mejor amiga, sin la hija que quería porque la muy tonta se cayó del pony, y sin el fantástico y enigmático Rhett Buttler. Para peor se da cuenta de que su amado Ashley era un soñador iluso, mediocre y patético que nunca pudo concretar nada, y que desperdició años de su vida enamorada de él mientras pudo estar jugando a la pieza oscura con Rhett. Hmm, Scarlett no es el mejor ejemplo...


Digamos mejor que no guardo rencores. Es más, cuando me acuerdo de lo que me pasó con Lancelot me viene esa risita de escolar después de haber bailado un lento con el mino más potro de la generación. Es un recuerdo bonito a pesar de la frustración, de la inseguridad (que me valió más de un reto del Mantel y de la Lili) y de la impotencia que sentí más de alguna vez y que me provocó descargos de foro púber en este blog. Algunas veces pensé en intimidarlo con amenazas del tipo “O tenemos la famosa ‘conversación’ ahora o te hablo como Colombiana todo el día” y otras más explícitas que sugirieron mis compañeros pero que una dama pulcra e inmaculada como yo no ejecutaría.

Así que me despido de SS por blog (¿existirá algo más perno?), y le digo que no se preocupe, que sigamos siendo amigos, yadda, yadda, yadda… y que nos vemos. Pero primero debo decir mi frase de picada:


Te perdiste 1.76 mts. de Chofi Love.

Qué bien se sintió eso.

Y para los que creen que soy patética por todo lo que pasó les digo que no me podría importar menos. Confieso que muchas veces me encantaría ser de esos que creen que los sentimientos son una pérdida de tiempo sólo para darme cuenta que debo agradecer más los míos. Debería sentirme afortunada. Hay algo de emoción en mi vida, quizás no del tipo que yo quisiera, pero la hay, y al final todos queremos la emoción. La cosquilla en la guata, la adrenalina, ese nerviosismo que te hace apretar la mandíbula hasta que te canten los dientes.

Para qué andamos con cosas: todos queremos ser amados incondicionalmente. Y si nos aterra tanto el compromiso es porque lo deseamos más que nada. Y si odiamos sentirnos obligados o prometidos a alguien es porque no queremos cerrar nuestras opciones. Y queremos la carta de amor, queremos la canción con dedicatoria, queremos el beso bajo la lluvia, queremos que nos esperen en la puerta de la casa cuando menos lo esperamos y nos miren con ojos llenos de esperanza, alegría y posibilidad mientras nos acercamos pensando en algo ingenioso que decir.

Queremos sentirnos libres de pertenecer a alguien que nos va a querer tanto como para mandarlo a la mierda. Así somos. O tal vez soy yo.

Y mientras la Feña y mi papito sabio se paseaban por París yo caminaba al Unimarc de Escuela Militar con pinta de turista, escuchando Nick Drake o cualquiera sea el cantante o la banda de turno. Mis amigas me dicen que tengo pinta de turista. ¿Eso quiere decir que camino encorvada, tengo bermudas beige, quemada de camionero, el pelo amarrado en una cola de caballo y un banano en la cintura? Nada de eso es cierto a excepción de caminar encorvada. Ahora camino más derecha, sobre todo cuando estoy escuchando “The way you make me feel” de Michael Jackson. Esa es una canción hecha para caminarla. Como que te impone ritmo y estilo y es inevitable mover la cabeza. Sientes que la vida es una pasarela y tú Kate Moss. Sobria. Y con más kilos. Y más cachetes.

A propósito de kilos, decidí deshacerme de algunos. El problema es que no me quieren dejar. Mi meta superficial de este verano es ser la chica de Ipanema: tall, and tan and young and lovely. Las tengo todas menos el tan.

Y mientras decanta esta humorosa situación les recomiendo una canción gringa cebolla estilo ganador de American Idol para serie del tipo Dawson’s Creek que ponen en la secuencia musical final donde se muestra a todos los personajes sentados mirando nada.

Es de Gavin DeGraw: “Belief.”

Ahora mismo la escucho para ver si a mi gigantografía de cartón de Pablo Longueira le baja la empatía.

De yapa y para que esté ad-hoc con el post recomiendo “So long” de Guster. Le recomiendo al ex SS que busque la letra y que se cague de la risa. Risa nerviosa.

Stay tuned.

4 comentarios:

Isabel dijo...

ouch! el niño de la última foto lo conozco...doble ouch!, menos mal q se fue...era tu amigo?..quién sabe, gracioso lo de chofi love, pero bueno el cabro se lo perdió, deberias hacerle un toma cachito de goma....sería gracioso.
saludos.

Jose dijo...

Ay si yo no te reté tanto... bueno un poquito...apoyo 100% a tu amiga lili, asiq ue escuchala a ella, asi me quito culpabilidad...jajaja no mentiraa. Creo que ya era hora de tomar ese tipo de decisiones.

Este mes al aprecer ha sido tiempo de decisiones en nuestra vida mom!!

O sea jamás encontraría loser lo que hiciste, lo encontre notable... 1.76mts de amoooour jajajaja a ti no mas se te podia ocurrir pos. Sensacional!!!!

Pero tiene razón... y te juro que te odio por ser tan alta... cuando tenga plata me voy a estirar los huesos..jajaja (jurai). Pero antes, las manos... todos se rien de mi dedo pulgar y pa que decirte del anular) en fín.

tE aDORO mommy....mucho mucho!!!
besos para voss.

ms. hartung dijo...

ola
emm nunca te he postiado y he leido lo que escribes varias veces. La verdad es que no me podria sentir mas identificada contigo respecto a lo que pones del SS y definitivamente no es loser...quizás un poco, pero hay que dejar salir al loser que tenemos dentro.
anyways a mi me encantó casablanca aunque tammbién me cargó el final, como que dan ganas de ver la sequel.
bueno, solo eso!
adios

JJ dijo...

No pensaba leer todo, pero bueno... simpáticas experiencias relatas...
Casablanca es "the movie", sin duda marcó una época.
Saludos,
Adieu.