miércoles, 19 de octubre de 2005

Closer to insanity

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Mi blog es un pandemonio. Primas, madre, hermanos y tantos más lo leen. Llantos, risas, vergüenza ajena. Eso es Un País para Sofía.

El domingo fue un día cultural. Con la Xaneka Jani Vergara fuimos a Dalí y Warhol en una tarde. Dalí estaba lleno, Warhol estaba a 10 minutos de cerrar así que la hicimos corta. Nos comimos una pizza psicótica en un café y planeamos lo que será nuestro proyecto de radio. FM Xana: donde las chanas tienen voz.


Finalmente vi ‘Closer’ gracias a Roberto TV que me la prestó. Ya había leído el guión en Internet y necesitaba verla para ver a Clive Owen haciendo de cavernícola obseso. Harto buena la película, qué quieren que les diga. Lo que más me gustó fue obviamente el brillante guión y las actuaciones. ‘Closer’ es una oda a la honestidad porque todos en la película mienten. Y se hacen daño, y meten el dedo en la llaga y se contradicen. Dan tiene una frase notable: “Probemos con mentir. Es el dinero universal” y rato después dice que es adicto a la verdad.

No sé si Julia Roberts era la adecuada para el rol de Anna. Y Jude Law es demasiado guapo para aparecer en la pantalla grande porque nos obliga a darnos cuenta que sea quien sea el hombre con el que estemos jamás será tan bello como él. Clive Owen se roba todas las escenas. Notable la escena con Natalie Portman en el club de topless. Lo malo de 'Closer' es que te caga la psiquis. Nunca volverás a confiar en alguien.

Pero bueno, vamos a lo nuestro:

Era Martes, después de TV. Esperaba el RedBus en la esquina con plena intención de llegar a trabajar en el guión de NQV cuando la Lili, la Pauli, la Vania y los colados de Aldo y el Lucho se me acercan y me invitan a una ‘aventura etílica’ en el bosque.

Juguemos en el bosque mientras que el lobo no está.

Historia larga corta: muchos abrazos, mucho ‘necesito un hombre’ y mucho Chofi Love. Patético pero muy gracioso.

Soy una delincuente.

El viernes fui al cumpleaños de mi ex, Juano The Great, y me topé con mi prima Pilar. Exigió saludos así que aquí van:

Hola, prima Pilar.

También fueron la Poli y la Ale. Tuvimos otra sesión de convencimiento que no creo haya tenido muchos resultados con la Poli, al menos no los que esperábamos. A veces necesitamos que nos digan las cosas, otras nos hartamos de que se metan en nuestra vida y olvidamos que lo hacen por nuestro bien.

¿Quién tiene la última palabra? ¿Quién tiene la razón? ¿Quién pone el punto final? Y no se aplica sólo a los retos ni a las llamadas de atención. Tiene que ver con otras cosas que nos hacen cuestionar nuestras capacidades.

“Tienes talento.”

Si te lo dice una amiga sonríes, dices gracias, y le preguntas por qué te creen talentosa. Pero, las amigas son las amigas, así que no te convences mucho a pesar de estar infinitamente agradecida por la fe.

Si te lo dice tu mamá o tu papá y ves el orgullo en sus ojos te sientes satisfecha: lograste lo que querías. Pero son ojos de padres. Todo lo verán bello.

Si te lo dice un profesor que no ves desde el colegio sientes que dejaste una marca. Pero no te han visto desde hace dos años, por lo que te invade una sensación de inseguridad que te ahoga. ¿Seguiré siendo talentosa? ¿Habré mejorado, empeorado? ¿Y si lo que ellos veían como talento no es más que una ilusión creada por un buen ensayo que escribiste y jamás podrás repetir?

Si te lo dice un profesor del ‘insti’ le crees. Un poco, pero le crees porque los profesores representan cierta ‘autoridad’.

Si te lo dice una productora Canadiense que ha leído cientos de guiones sientes que vas por buen camino.

Aún así nadie te puede decir con autoridad “eres talentosa”.

TODO ES RELATIVO

Por eso me veo inmersa en fantasías alimentadas por seres queridos que juran de guata que te ganarás un Oscar® con sólo mostrar tu cara; sólo para despertarte en un chorro de fría inseguridad que te dice: ni lo sueñes. Esto es todo o que tendrás: fantasías, discursos que nunca dirás, historias que nunca realizarás, sueños vacíos y sin ningún fundamento porque eres una pendeja patética, mimada, extremadamente inocente y sin ninguna posibilidad de independizarte. Y si lo haces será porque te vendiste y terminaste haciendo guiones de programas sociales, no porque sean malos o buenos (es relativo), sino porque es absolutamente opuesto a lo que esperabas de tu vida.

Tu penthouse soñado en Nueva York jamás será tuyo.

Tu película no existe.

Tu ego es plástico y fundado en espejismos de alabanzas.

Y cuando finalmente te recuperas de esos flagelos auto-infringidos te sirves un vaso de Coca Light, prendes un cigarro y te echas a reír. Ríes porque te das cuenta que tú misma te saboteas y te impides avanzar. ¿Por qué?

Porque estoy cagada de miedo.

Canción de hoy: Jane’s Addiction – ‘Jane Says.’

3 comentarios:

Erika dijo...

Sofia,
Porque te tiras al suelo? Eres una mujer macanuda y segura de si misma. A que vienen tantas dudas?
Yo ire a quedarme en tu pent-house de NY, usare tu yate en el Mediterraneo y tu casa de veraneo en Vietnam!!!

JJ dijo...

Hello,
Por lo menos con esa sinceridad no creo que te vayas al ir al suelo.
Como proclama la movie de Fuguet hay que "arrendarse" y no "venderse" al sistema, creo que esa es la actitud acertada;)
Saludos,
Adieu.
Closer to lucidity!

dolly, from Austin, Tx dijo...

Mira Schanna,
Te prohibo seguir escribiendo asi, por que tan desanimada? Como dijo la estupenda Angelica Vicuna: to be or not to be, that's not the question... to go shopping or doing a manicure? That's the question!!!
Todo depende de los "objetivos" que tu te impongas en tu vida, si no, mirame a mi, estoy en Austin sacandole la caca a una guagua que ni siquiera es mi hijo... perome pagan bien y con eso me voy de compras!!!
Vendete!!!!
Byeeeee