lunes, 31 de octubre de 2005

No es por ser...

Las cartas sobre la mesa.

Desde chica que los adultos me miran con otros ojos. No, no son ojos pérfidos o malintencionados. Son ojos sabios que parecían predecir mi futuro en cada parpadeo. Siempre pude hablar con adultos. Me encantaba conversar con mis tías y tíos, siempre los tuteé. Podía seguir el hilo de las conversaciones. Detrás de mis anteojos de 8 centímetros de grosor podía entender cada gesto, cada mirada.


Con mis profesores siempre me llevé bien, lo que muchas veces se entendió como que yo era una patera de nacimiento. Pero la verdad es que no. Yo también conversaba en clases, empecé revoluciones, tiré papel confort mojado al techo del baño, rayé bancos, me quedé a castigo y almorcé en la sala. Mi relación con los profesores estaba fuera de la sala.

De chica las profesoras iban a tomar té a mi casa porque eran amigas de mi mamá. Y yo ahí metida al medio de las conversaciones, opinando y preguntando. Y de más grande no tenía mayor problema en entrar a las oficinas y conversar con las profes. Muchas veces la directora me llamaba para discutir algo y terminábamos hablando de poesía, música, proyectos para el colegio y mi futuro. Bien loco y hippie.

Los adultos siempre se mostraron interesados por mi futura profesión. Siempre me preguntaban qué me gustaba. La mayoría esperaba que fuera escritora, otros juraban de guata que iba a ser actriz (ríete, Lili) mientras que otros creían que me iba a meter en la política. Todos coincidían en que iba a ser un líder de algún tipo.

Siempre tenían algo que decir sobre mí. “Es genial esta niñita”, “esta niñita va a llegar lejos”, “impresionante la creatividad/imaginación de la Sofía”, “qué madura”, “qué inteligente”, “qué exquisita”, “es especial”, y tantas otras cosas.

Y con el tiempo una se la cree. Por algo te lo dicen, ¿no? A veces no sé si planeo en función a lo que otros piensan o a lo que yo espero de mí. Esto sólo se me ocurrió hace poco cuando comencé a investigar de dónde venía mi ego sobrehumano. Y a esto llegué. Y obviamente venía la…

CRISIS EXISTENCIAL VERSIÓN 4.3.

El otro día fui a mi colegio y conversé largo rato con mi profesora de filosofía, la Miss Lore. Estaba presente otra profesora nueva que no conocía y la miss Lore le comentaba: “Con esta niñita era siempre el mismo problema: podía hacer lo que quisiera pero le daba miedo. Tenía la idea pero le aterraba ponerla en el papel.”

Y yo muda. “Le faltaba concretar”, seguía la miss Lore. “Tenía todo el potencial y no hacía las cosas. Nos daba mucha rabia…” Y luego la temida pregunta: “¿Todavía le pasa lo mismo?”.

“No tanto como antes” fue mi débil respuesta. Y esa es la verdad. Antes me hubiera dado terror siquiera empezar un guión. Ahora llevo unos 20. No todos están terminados, pero al menos los empecé. Pero me da miedo filmarlos. Me aterroriza la idea de llevar algo mío a la pantalla. Me da miedo mostrar de lo que soy capaz.

El tío Phil en “El Hombre Araña” dijo: “con gran poder viene gran responsabilidad” o algo por el estilo. Y es cierto. No es que me salgan telarañas de las muñecas (aunque tengo algunas por ahí) ni que me trepe por paredes, pero todos tenemos algo que nos hace especiales. Incluso si no tenemos nada somos especiales porque no tenemos nada que nos distinga del resto.

Mi interés no es sobresalir ni liderar la nueva generación, mucho menos ser líder político o cambiar el mundo (aunque sería lindo). Lo único que quiero es descubrir lo que me llena y me hace feliz. Ya sé lo que es. Sólo que me cuesta ponerlo en el papel.

Hace un tiempo vino a comer la mejor amiga de mi difunta tía Paula y me dijo “La Paula me decía: ‘a esa niñita le va a ir regio’”. Y me bajó una pena horrible. Pena, angustia, desesperación. Mi tía Paula era ídola. Todos la adorábamos, con mi prima Cecilia soñábamos con ser tan ‘bacanes’ como ella cuando viejas. Y la Paula esperaba grandes cosas de mí. ¿Es posible temerle a decepcionar a alguien que está muerto? Claro que sí. Es el número 3 en la lista de grandes temores de la humanidad.

Da miedo que te tengan fe. Da miedo escribir este post y quedar como la sobrada, pero la verdad es que no me importa si eso es lo que piensan. Lo que me importa es compartir un miedo que abunda en nuestra sociedad y juventud:

CONCRETAR.

Da miedo hacer las cosas, aún más hacer las cosas bien. Da miedo la mediocridad y salir de ella. Da miedo enfrentar los hechos. Da miedo despertar en la mañana y decir: “Ya, esto es lo que debo hacer hoy y lo voy a hacer la raja”.

Últimamente quiero llorar. Está todo silencioso, hay gritos, hay voces, hay televisores prendidos, Björk suena por los parlantes, entra y sale gente de la pieza, hay risas, la gente es feliz, la gente VIVE a tu alrededor. Cada minuto que pasa es uno que no lograste aprovechar y que no podrás recuperar.

Y sólo quiero llorar.

Canción de hoy: The Delays – Long time coming.

Polera de hoy:

5 comentarios:

Jose dijo...

Tú, una vez dijiste que yo era tu retrato a los 17 años, ya cada vez que te leo me convenzo más de eso. Quizá antes era una especie de juego para mí, ahora ya me asusto.

Quizá me adelanté una etapa en algunos aspectos, porque me da pánico concretar cosas, siemrpe tengo miedo a que salga mal. últimamete se me ha pasado. No he tenido la oportunidad de contarte esto pero estoy dirigiendo una obra de teatro en el cole para un interescolar de teatro (obvio). Y la verdad es que las cosas han ido de mal en peor. La andre, es la actriz principal, y todo se ha dado para que no podamos ensayar, es el sueño de ella y está demás decir que el mio tb, y el día de la presentación se acerca cada vez más y estamos con todo encima.

Te juro que es en estos momentos donde me gustaria que estuvieras por estos lados... eres la única persona que podria entenderme como me gustaria que lo hicieran, tu sabes que lo que se siente. Y sobre todo el hechod e que haya tanta gente que te tenga tana fe y confianza es complicado.

Está demás decir que en el cole a mi tb me pasa eso, y es super dificil habalr de eso con tra persona porque tiene que pasar por autorreferente (dirian algunos) y egolatría (dirian otros) para llegar a algo que nadie entiende.


Te adoro bitch.
Saludos

Jose dijo...

TENGO UNAS GANAS DE VIAJAR A VERTE

JJ dijo...

Otro post genial, es bueno leer a personas que se acercan un poco a tus ideas y pensamientos.
Que le vaya bien, exito.
Saludos,
Adieu.

ms. hartung dijo...

corroboro casi todo lo q dijo la jose
pero no vengas
porque una directora retona es suficiente jajaja
no, en realidad nos hacen falta hartas mas para que nos salga bien
despues le preguntas de la ultima parte de la obra
dara paso a varias anecdotas lo se
adios

Jose dijo...

Te cuento que ganamos. Nos premiaron como el mejor grupo de teatro que se presentó.

Fue la raja, te juro que senti tantas cosas con lo de la obra.

Chao popa