domingo, 25 de septiembre de 2005

So long, baby...

Advertencia: post semi largo.

Es increíble lo engañosas que son las canciones. Tomemos por ejemplo “more than words”, el clásico lento guitarreado de The Extreme. Suena bonita, todos se la saben (o creen sabérsela) pero son pocos los que se detienen a escuchar la letra. Básicamente el tipo le pide a una chica que cierre la maldita boca y que lo manosee. Con los ojos cerrados, más aún.

“Don” de Miranda! es romántica. Si escuchan la letra, le cambian el beat y la voz de Mario Bros. del vocalista tendrán una canción muy bella sobre un tipo que cree haber encontrado una chica con el don para curarlo de su estado de... ¿estado de qué? ¿De indecisión? ¿Del simple hecho de ser persona y no estar satisfecho?¿Estado mental? ¿Ustedes creen que a un hombre le gustaría que lo sacaran de su pieza con 20 enfermeras a su disposición, como se ve en el video?

“Con mis idas y vueltas/te cansé con mi cámara lenta/y aunque trato nunca puedo/apurar mi decisión.”

Qué lindo sería que te cantaran: “una mañana te veré llegar y descubriré que yo solo ya no estoy mejor. Y te pediré que me acompañes.”

Aún mejor sería que te dijeran: “yo quisiera tenerte y tratarte de modo decente.” Porque hoy en día bajan la ventana del auto, se asoman y te gritan “tanto cuero y yo sin chaqueta” y otras cosas que prefiero no poner acá porque mi familia lee mi blog (y sólo la Eca deja comments...) Sólo diré que las otras insinuaciones implican nuevas maneras, bastante originales, debo decir, de referirse a ciertas partes del cuerpo.

Le voy a pedir a alguno de mis compas que me inventen una versión unplugged cebolla de este ‘temazo’ de Miranda! Lo chori del Duoc es que tengo varios amigos músicos. El Pipa es baterista, el Killer y el Igo son bajistas, el Hueso, el Lucho y otros tantos más son guitarristas SECOS. Y Hans... Hans se viste de negro y fuma. Y yo me las doy de rockstar. ¿Existirá algo mejor que ser una estrella de rock? Imagínense cantando en el estadio Wembley frente a miles de personas que tratan de ser como tú porque no tienen identidad propia. Ah, la música…

Hay muchos que consideran “Casablanca” la película más romántica de la historia y que el final la lleva. A ver: ¡termina con dos tipos caminando en la niebla! ¡Bogart no se queda con la chica! Lo único que le dice es “Siempre tendremos París”. Se escribieron 10 posibles finales para Casablanca y escogieron ese. Llámenme lo que quieran, a mí me gustan los finales felices. Bueno, en este caso Ingrid Bergman se escapa de los nazis y eso es un final feliz aquí y en Marruecos, pero esperaba un final REALMENTE feliz. Quizás fue para mejor que no terminara con beso calugueado porque las malas lenguas dicen que Bogart tenía un tufo asqueroso.

Los finales ‘Casablanca’ y ‘Lo que el tiempo se llevó’ pasan a la historia y gustan porque no nos dan lo que esperábamos. Y los hombres nos gustan y pasan a la historia. Mejor dicho, pasan al olvido, al ático romántico de nuestras psiquis después de cierto tiempo de convalecencia emocional. Hace mucho que no lloro por un hombre. Ahora al ex SS parece gustarle una chica y no se me movió el piso como yo pensaba hace meses. Es más, espero que le resulte si realmente le gusta la Lola.

Así es mejor. ¿Me imaginan llorando en el entretecho por el SS? Difícil, tomando en cuenta que no conocen mi entretecho, y los que sí, están felices de que haya pasado esta suerte de tercera guerra mundial. El Mantel se queja de que escribo mucho sobre el SS y la Feña (mi hermanita bella preciosa maravillosa) desde un teléfono en París me exige desesperadamente que no lo mencione en mi blog. ¿Y por qué no? El SS y yo somos estudiantes de comunicaciones que no se pueden comunicar sinceramente entre ellos y mi blog me parece un recurso aceptable, lo que es una MUY mala señal. Y aunque ya no exista interés romántico me entretengo escribiendo sobre las réplicas. Son etapas: negación, frustración, pena, ira, despecho y mucha risa.

El otro día pasó algo muy gracioso. Justo cuando el Ca-ca-caballero Amoroso de la Orden de Chofi y yo comenzábamos a conversar sobre el *****TEMA***** llegan los amigotes a interrumpir, comiendo hot dogs con salchichas de 3 días en ese pan que se pega en el paladar y se instalan sin intención de irse. ARGH! Aunque debo admitir que estaba bastante nerviosa durante la conversación y me hice la tonta. No sé quién estaba más nervioso, él o yo. La verdad es que yo estaba nerviosa y él estaba nervioso e incómodo. O quizás, para variar, es pura paranoia mía y no estaba tan incómodo o tan nervioso o ninguna de las dos o ambas juntas y estaba a punto de vomitar. Quién sabe con estos hombres... Son más difíciles que las mujeres. Y yo sé de mujeres difíciles porque me encuentro con una en cada espejo. Esto de ir al baño en grupo...


A las mujeres (al menos a mí) me pasa que cuando le gusto a alguien y él no a mí me complico. Me siento culpable, impotente, angustiada y temerosa a infringirle daño a esa otra persona. ¿Qué pasará con los hombres? Si un tipo tiene una chica como imbécil soñando con él (y siendo interrumpida por su madre) debería sentirse el hoyo del queque. Ciertas mujeres de mi calaña somos muy selectivas a la hora de elegir al susodicho de turno. Bueno, hay excepciones, pero como no vivimos en el mundo Technicolor en 35 mm renunciamos a las fantasías de amores instantáneos y nos dedicamos a vitrinear en el pasillo del otro equipo. Si yo fuera hombre y tuviera a una de estas féminas locas por mí estaría en el séptimo cielo y quizás qué le haría a la pobre víctima.


Pero así como existen las de mi calaña existen también hombres sensibles que también se complican al verla a una tan idiota. En mi caso la respuesta es muy simple: me gustabas, no me pescaste. Tranquilo. Como dijo Scarlett O’Hara: mañana será otro día. En realidad no sé si Scarlett es un muy buen ejemplo para mantenerme digna. Claro, es el mejor personaje femenino de la literatura (al menos a mi juicio), pero termina con dos hijos; Beau del idiota de Hamilton, Ella Lorena de Kennedy (y para peor es FEA la cabra), sin su mejor amiga, sin la hija que quería porque la muy tonta se cayó del pony, y sin el fantástico y enigmático Rhett Buttler. Para peor se da cuenta de que su amado Ashley era un soñador iluso, mediocre y patético que nunca pudo concretar nada, y que desperdició años de su vida enamorada de él mientras pudo estar jugando a la pieza oscura con Rhett. Hmm, Scarlett no es el mejor ejemplo...


Digamos mejor que no guardo rencores. Es más, cuando me acuerdo de lo que me pasó con Lancelot me viene esa risita de escolar después de haber bailado un lento con el mino más potro de la generación. Es un recuerdo bonito a pesar de la frustración, de la inseguridad (que me valió más de un reto del Mantel y de la Lili) y de la impotencia que sentí más de alguna vez y que me provocó descargos de foro púber en este blog. Algunas veces pensé en intimidarlo con amenazas del tipo “O tenemos la famosa ‘conversación’ ahora o te hablo como Colombiana todo el día” y otras más explícitas que sugirieron mis compañeros pero que una dama pulcra e inmaculada como yo no ejecutaría.

Así que me despido de SS por blog (¿existirá algo más perno?), y le digo que no se preocupe, que sigamos siendo amigos, yadda, yadda, yadda… y que nos vemos. Pero primero debo decir mi frase de picada:


Te perdiste 1.76 mts. de Chofi Love.

Qué bien se sintió eso.

Y para los que creen que soy patética por todo lo que pasó les digo que no me podría importar menos. Confieso que muchas veces me encantaría ser de esos que creen que los sentimientos son una pérdida de tiempo sólo para darme cuenta que debo agradecer más los míos. Debería sentirme afortunada. Hay algo de emoción en mi vida, quizás no del tipo que yo quisiera, pero la hay, y al final todos queremos la emoción. La cosquilla en la guata, la adrenalina, ese nerviosismo que te hace apretar la mandíbula hasta que te canten los dientes.

Para qué andamos con cosas: todos queremos ser amados incondicionalmente. Y si nos aterra tanto el compromiso es porque lo deseamos más que nada. Y si odiamos sentirnos obligados o prometidos a alguien es porque no queremos cerrar nuestras opciones. Y queremos la carta de amor, queremos la canción con dedicatoria, queremos el beso bajo la lluvia, queremos que nos esperen en la puerta de la casa cuando menos lo esperamos y nos miren con ojos llenos de esperanza, alegría y posibilidad mientras nos acercamos pensando en algo ingenioso que decir.

Queremos sentirnos libres de pertenecer a alguien que nos va a querer tanto como para mandarlo a la mierda. Así somos. O tal vez soy yo.

Y mientras la Feña y mi papito sabio se paseaban por París yo caminaba al Unimarc de Escuela Militar con pinta de turista, escuchando Nick Drake o cualquiera sea el cantante o la banda de turno. Mis amigas me dicen que tengo pinta de turista. ¿Eso quiere decir que camino encorvada, tengo bermudas beige, quemada de camionero, el pelo amarrado en una cola de caballo y un banano en la cintura? Nada de eso es cierto a excepción de caminar encorvada. Ahora camino más derecha, sobre todo cuando estoy escuchando “The way you make me feel” de Michael Jackson. Esa es una canción hecha para caminarla. Como que te impone ritmo y estilo y es inevitable mover la cabeza. Sientes que la vida es una pasarela y tú Kate Moss. Sobria. Y con más kilos. Y más cachetes.

A propósito de kilos, decidí deshacerme de algunos. El problema es que no me quieren dejar. Mi meta superficial de este verano es ser la chica de Ipanema: tall, and tan and young and lovely. Las tengo todas menos el tan.

Y mientras decanta esta humorosa situación les recomiendo una canción gringa cebolla estilo ganador de American Idol para serie del tipo Dawson’s Creek que ponen en la secuencia musical final donde se muestra a todos los personajes sentados mirando nada.

Es de Gavin DeGraw: “Belief.”

Ahora mismo la escucho para ver si a mi gigantografía de cartón de Pablo Longueira le baja la empatía.

De yapa y para que esté ad-hoc con el post recomiendo “So long” de Guster. Le recomiendo al ex SS que busque la letra y que se cague de la risa. Risa nerviosa.

Stay tuned.

lunes, 19 de septiembre de 2005

Reporte Viroso

¡EXTRA, EXTRA!

Los medios opinan sobre ‘Un País Para Sofía.’

“Delirio, delirio! Ah, ah!”
Marcela Caballo
Semanario de lo Insólito

“Los comentarios de esta señorita no reflejan mi pensamiento político”
Pablo Longueira de Cartón
Escritorio del papá de la Sofía

“Brutal honestidad, estupidez ambulante”
Doña Rosa
Rectora Universidad Santa Martita

“Una fantástica manera de encontrar el sueño en una noche en vela”
Dr. Irwin Evensberger
Hospital Psiquiátrico de Viena

“¿Usted puede hablar conmigo para que me conteste y me explique qué diablos le pasa a usted conmigo?”
Manolo
Un Building en Miami

Con esas estamos. Tanta exposición me está volviendo loca. Con un promedio de 2 comentarios por post estoy en vías de ser la próxima Tina Fey de estas latitudes. Hasta mi hermana desde Austin, Texas, me deja recaditos. Es que estoy híper internacional. Esto de ser sofiadicto, ¿no? Lo repito, es una discapacidad, pero de esas que se agradecen, como la esquince en el dedo que te dejaba sin hacer gimnasia por 15 días hasta el próximo control en los añorables días de colegio. Por cierto, la palabra “añorable” no existe. Ya saben de mi manía por la ortografía y redacción.

No les he contado sobre mi semana en cama. Aquí les va.

Miércoles.

Dolor de garganta. No es nada.

Jueves.

Dolor de garganta y dolor al tragar. Con un Pancrit se pasa.

Viernes.

¿Quién dijo que los Pancrit funcionaban? Es como chupar un botón. No pasa nada.

Sábado.


El dolor de garganta se hace más evidente y el cerebro parecía flotar dentro del cráneo. Y como soy de idiota se me ocurrió lavarme el pelo y dejármelo mojado. A todo esto, afuera llovía. Si a mí me pagan…

Ese era el día en que los Vicuña conocerían a los López. Léase: hermanos, hermanas, padres, madres, sobrinos y sobrinas en familias de 7 y 11 hermanos. La cosa es que apenas entré, más desorientada que nadie, comenzaron a aparecer hordas de gente. Salían y salían niños y niñas adultos y adultos jóvenes que yo saludaba automáticamente. Mi mamá saludó al mismo como cinco veces. En fin, almorzamos rico, conversamos, intentamos aprendernos los nombres, jugamos pool, comimos postres ricos y calabaza, calabaza. En este punto yo ya ni me acordaba de cómo me llamaba.

Y no fue tan calabaza para mí, porque con mi padre partimos a ver a mi tío abuelo a un hogar de ancianos especial para curas. Mientras ellos conversaban la cabeza me daba vueltas cual canción de la Rúe Morgue. Llegamos a la casa y me acosté. 39º de fiebre. Flor. Garganta blanca con placas de pus. Rico. Mi falange dejó de ser rosada. Ahora era un aparador de muestras gratis de Liquid Paper. Mis fieles Ale y Poli me fueron a ver y con mucho esfuerzo pusieron la tele en mi pieza. Lindas ellas. Apenas pude dormir y cuando logré conciliar el sueño al muy mamerto de mi ex se le ocurre llamarme a las 3:42 AM desde la fiesta “wild on” (nunca fue) para saber lo que estaba haciendo y en qué carrete estaba. Flor.

Domingo.

¿Por qué cuando estás enferma es cuando más ganas te dan de ir a clases? El domingo pretendía dormirme tempranito y partir al Duoc el día siguiente. Y yo con fiebre e intentando tragar unos pastelitos que me trajo mi mami. Justo a una le traen cosas ricas cuando está enferma y no quiere saber de comida… Y yo que soy adicta a la Coca-Cola Light no quise ni oler los 15 litros que tenía a mi disposición. Definitivamente soy la niña símbolo de la Ley de Murphy.


Reto consistente y afiebrado a Juan Ignacio por el llamado indiscreto a altas horas de la madruagada. Está perdonado porque siempre ha sido buena onda conmigo y es un gran ex y un excelente amigo, y buenos amigos hombres para una chica hay pocos.

Lunes.

Quise levantarme pero fue imposible calmar a los mineros que excavaban en mi cabeza. Llamo a la Lili y le cuento que estoy enferma. Escéptica ella acepta venir a verme. La Lili nunca me cree cuando me enfermo porque soy demasiado floja. Para estar presentable me levanté para darme una ducha y me di cuenta de que sufría el síndrome de las patitas de lana. Y una que es una mujer robusta no puede sostenerse en patitas de lana, pero igual logré llegar al baño. Ya, todo bien, voy a poner la toalla de piso en el suelo, me agacho y WUAAAAAAA! Me desgarro la espalda. Pero no creía que mi suerte fuera tan mala, por lo que intenté enderezarme sólo para chillar como cabra esquizofrénica. Con patitas de lana y con media espalda funcionando volví a mi cama y me tuve que acostar de hocico al cielo.

Fue mi mamá a verme e insistió en que me viera un doctor. Típico pediatra que te vio nacer y que te atiende hasta los 30 años, esa onda. Y yo no quería porque sabía que me iba a condenar a muchos días en cama. Mi mamá se va, exactamente 5 minutos después llega el doctor. Abro grande y del doctor sale ese temido ‘hmm…’, y uno sabe que el famoso ‘hmm…’ no es cualquier cosa. Ese ‘hmm…’ significa antibióticos hasta el jueves.

“Hay dos posibilidades. O amigdalitis o mononucleosis”. Como si eso no fuera suficiente, agrega: “las dos últimas niñas que vi eran casos de mononucleosis”.

Gracias, doc.

Llega la Lili a verme. Me hace reír y me quejo porque me duelen la espalda y la garganta, y a la Lili esto le parece muy jocoso y se ríe de mí y yo me río de su risa y me la sufro toda. Me mira mis placas de pus en la garganta y sutilmente aleja su asiento de mi cama con ella incluida.

Esa noche mi hermana Ena pasa por afuera de mi pieza y me ve acostada como tabla y con la cabeza doblada con un aire a tortícolis que te lo encargo. “Pareces el enfermo del Jappening”, dice entre carcajadas. Riéndome y gimiendo en dolor por mis espalda desgarrada le digo “cállate, no me hagai reír”. Cero sueño.

Martes.

Más antibióticos, más tiritones (de los malos), más pasteles y más fiebre. Cero sueño. Las placas de pus se disipan un poco. Llamada de un par de mis amigas del colegio.

Miércoles.


Llamadas de compañeros del Duoc (I love my boys!) para chequear que no era flojera extrema sino un virus horrible. Las placas de pus retroceden. Cero sueño.

Jueves.


Me sentía mejor. Abro la boca para verme la garganta y (léase con música de 2001: Odisea al Espacio) ¡2 puntitos blancos! Gracias, Trex, por sacarme el bichito. No muchas gracias a mi almohada por sumarle tortícolis a mi estado. Más llamadas de amigas y amigos, amigo, amigo, amigo…

Viernes.

Me levanto. Primer cigarro en casi una semana. Porque cuando una no fuma y tiene ganas desesperadas de ir al insti es que está realmente enferma.

Y así fue mi semana en cama que, lejos de ser entretenida, fue una amalgama de virus y bichos y músculos desgarrados y pasteles mal tragados. Y típico que te dicen “aprovecha de dormir” y una que trata y no puede… Pero no fue mononucleosis, fue solo una amigdalitis aguda.

Y pa’ ponerle guinda a la torta: llamada del SS. Sin comentarios, sólo diré que me río cuando me acuerdo. HOMBRES!!!!!!!! Aún así se agradece su preocupación. Amable él. Si a mi me gustan los educados, pues. Esa llamada le ganó el título de Ca-ca-caballero Amoroso de la orden de Chofi.


¿Ahora me entienden por qué ser Sofiadicto es una discapacidad? La semana más emocionante de mi vida la pasé en cama entre pasteles de Huevo Mol, llamadas en la madrugada, mucha Ley de Murphy y espalda adolorida.

Cuando me enferme como la gente les informo.

Les cuento que el Sábado 17 fue el cumpleaños de la Lili. Fueron el Lucho y la Poli y amigas y amigos de la Lili. Hay gente rancia y la Lili, el Lucho y yo. Qué manera de reírnos. LINDA MI LILOOOOOO. Espero que se repita la experiencia, no así la resaca.
Canción de hoy: "Jolene" de Ray LaMontagne. Bella.

viernes, 16 de septiembre de 2005

Post Hiper DENSOOOOOOOOOOO

Grandes Esperanzas.

Voy a quitarle exposición a mis últimos 2 posts, que están de los más decentes, para abordar otro tema.

Cuando estás presa de tus propias ideas lo mejor que puedes hacer es hablar con alguien que te entienda. Alguien que no te dirá ‘para de hablar estupideces’ o te dirá un burlesco y despectivo ‘sueña…’ Cuando estás embarazada de ideas y sientes que vas a explotar si no abres la boca recurres a la gente que te va a escuchar, que va a comprender y, mejor aún, te incentivará. Esa gente que vibra con tus ideas casi con la misma intensidad con la que lo haces tú. No hay nada mejor que esa empatía creativa.

Pasa con los soñadores que estamos inmersos en un mundo propio. Es cosa de ver mi blog, ‘Un país para Sofía’. Buscamos un espacio para nosotros, pero en lugar de encontrarlo queremos crearlo. Para muchos es horrible tener que vivir en la incertidumbre. La famosa y trillada ‘incertidumbre del artista’, como le llaman en todos lados. Hacen que uno se sienta patética porque la meten a un saco lleno de todo y de todos. No es por desprestigiar a mis colegas, pero yo no soy de ahumarme en una nube de marihuana y tomar hasta que se me reviente el hígado. No utilizo drogas con la falsa y pobre excusa de ‘liberar mi mente’. Si eres creativo lo eres con y sin estimulación química, así que ¿para qué recurrir a la hierba?

Pero bueno, no me voy a poner a odiar la marihuana ahora porque siempre la odio. A lo que voy es que quiero hacer cine. Hablando con la Lili el otro día me dijo “tus guiones no son para Chile”. Tiene asumido que no me muevo para estas latitudes. Llámenme anti patriota, arribista, patética, sobrada, lo que quieran, pero estoy de acuerdo con ella. No es cosa de geografía ni cultura, es cosa de imágenes que tengo y que no se llevan a cabo aquí. Y lo más impresionante es que a pesar de tener estas ideas Hollywoodenses a lo Alexander Payne la gente me cree y me la compra. Al menos 5 personas están convencidas de que me ganaré un Oscar. Como dice un profe: “Qué loco, ¿no?”


Que la gente confíe en ti es una responsabilidad enorme. Primero que nada es un honor, y como dijo el tío Phil en El Hombre Araña: “con gran poder viene una gran responsabilidad”. Y, bueno, ¿no? Estoy increíblemente agradecida de estas personas. La Poli, la Ale, la Cata y el Mantel de Talcahuano. Ese Mantel que inspiró todo un movimiento nuevo que lleva su nombre, un Mantel que es para mí lo que yo soy para la Lili: un bello retrato de uno mismo en sus años mozos. La Lili dice que le recuerdo a ella a su edad.

Para mí el Mantel es más que eso, ella es la mejor versión de mí a los 17 años. Viendo unas fotos que me mandó de su viaje a Brasil me di cuenta de que tenemos la misma polera. Una a rayas con el cuello naranjo. ¿Coincidencia? Obvio que sí, porque no creo en el destino y todas esas estupideces. Con el Mantel queremos mejorar el mundo mediante nuestras obras. Será mi mano derecha y espero ser la de ella cuando triunfe en Tribbeca.

¿Los hombres pueden usar la frase “es mi mano derecha” sin tener una imagen mental de lo que ellos hacen con la mano derecha? ¿Se ofenderá el/la aludido/a? ¿O es cochinada mía? ¿Y los zurdos? ¿Dirán “esta es mi mano izquierda” o se adaptarán a los estándares sociales y dicen “este es mi mano derecha”? Al final de eso se trata: de adaptarse. Adaptarse y acostumbrarse a que te miren con cara rara y esa sonrisa semi burlona cuando compartes tus sueños e ideas con los que no te entienden, con los que no son Manteles ni Mojonas. Pero filo.

Yo quiero hacer cine, quiero hacer mis guiones gringos y los chilenos, quiero subirme a recibir un premio a un podio con las patas abiertas (ya es tradición) y gritar ‘Viva Chile!’ con voz tiritona. Quiero devolverle la mano a todos los que creyeron en mí, y cuando pasen mis 15 minutos de fama y otra promesa suba al estrado quiero mirar desde mi asiento, sonriendo mientras escucho “Fiction” de Belle & Sebastian por un microchip que tendré en el cerebro. “Fiction” es lo que suena de fondo en mi mente cuando sueño con mis películas.

A veces creo que sueño para llenar espacios. Busco un sueño increíble e irresistible sólo para comentarlo con gente que quiero y lograr que ellos crean en mí. Hace mucho tiempo que pienso que la gente no quiere ser original y única. Lo único que nos importa es ser especiales. Podemos ser especiales trabajando en una productora, haciendo pan en un supermercado o procesando datos. Nuestro trabajo no es la razón por la que nos quieren. Nos quieren por cómo somos, por la pasión que tenemos en la voz al hablar del trabajo, de la vida, del amor; por cómo nos brillan los ojos al hablar.

Ando como seria en este post. Más que seria, pensativa, nostálgica, conciente. Hay que tener conciencia de la gente y sus expectativas, y estar atenta a no guiarte por ellas en exceso, sino lo justo y lo necesario. Y lo más importante, dar gracias a Dios o a quienquiera sea el ser que creas por esa gente que te hace especial. Como dice mi papá: “El hombre es un animal sociable”, y qué cierto es esto. Vivimos en comunidad y nos aislamos en computadores y juegos de video. Nos perdemos el mejor regalo que nos dieron: las personas. Nos perdemos a la gente por estar ensimismados, como yo ahora, que no puedo dejar de escribir sobre mí.


Al menos por un día me gustaría sentarme en un banco de plaza y observar a la gente. ¡Cuántas ideas se me ocurrirían! Ahora que sólo veo gente de pasada en la calle por la reveladora ventana de Red Bus tengo suficientes ideas para hacer películas hasta que muera. Imagínense cómo sería si observara deliberadamente. Pero a veces cuando forzamos las cosas no nos resultan tan bien como lo hacen cuando nacen. Bueno, falta camino por recorrer.

A veces (más de las deseadas) me dan ganas de congelar la carrera y seguir con lo que venga. Tirarme a hacer radio y televisión, esperando ese e-mail que dirá “Sofía, somebody wants to do your script”, o simplemente saltarme la radio y la TV y tomar el primer avión a Los Ángeles (California, por supuesto) a una reunión con los ejecutivos de alguna compañía productora a discutir la realización de “Brunetting”.

Ya lo imagino. Sentada en una mesa con varios ejecutivos, yo fumando un cigarrillo y tomando agua con hielo, intentando recordar cómo se hablaba el inglés por dentro y hablando de corrido para afuera, con una confianza que sólo yo podría tener. Las palmas me transpirarían como futbolista que va a tirar un penal, movería el pie como cola de perro, con la mano derecha haría un esquema de la película en una hoja de un block con el logo de la compañía. Todo esto mientras los ejecutivos me miran y asienten con la cabeza cuando en realidad piensan cómo hacer que la película cueste menos y menos dinero.



Luego vendría el gran tema: el director. Atrevidamente pediré que me dejen participar en el proceso creativo para que mi película, mi bebé, no se transforme en una estúpida película con Simple Plan de banda sonora. Insistiré en que me dejen participar en eso, y sacaré un CD de mi cartera con una muestra de la música que tenía pensada para la película. Inmediatamente abordaremos el otro gran tema: el casting. Tendré que convencerlos de que me dejen ser Amelia, el personaje chileno deliberadamente basado en mí. Y luego tiraríamos nombres para personajes más secundarios. Lo importante sería el personaje principal: Allie. Ilusamente diré nombres y ellos se entusiasmarán y se comunicarán con agentes. Y después de la reunión y de mi entrevista con mi ‘acting coach’ voy a tirarme en la cama del hotel con una sonrisa deliciosamente estúpida y suspiraré la frase: I’M SO HOLLYWOOD!!!!


Y cuando empiecen pre-producción, rodaje y post producción ahí estaré yo con mi cámara, registrando todo para que no se me olvide. Y para incluirlo en el DVD, por supuesto. Durante todo el proceso me pasearé por Nueva York y Los Ángeles disfrutando de mi anonimato, escuchando música, riendo con mi co-star y comprando CDs como enferma de circo. Luego vendrá el estreno y por ser guionista y co-protagonista se van a ver forzados a entrevistarme. Yo me mostraré toda 'Piola', responderé preguntas, presentaré a mi familia y amigos a mis nuevos amigos de E! e intentaré ser avispada y rápida para la talla. Cantarán los flashes, posaré en serio y en broma (como se ve en la foto), y procederé a entrar a la sala de cine a ver desde un muy buen asiento los créditos de inicio. Arrugaré la cara cuando aparezcan mis escenas, tarearé las canciones que yo misma elegí para el filme, me codearé con mi co-protagonista recordando lo que pasó cuando grabamos tal y tal escena y sentiré un nudo en la guata cuando el público se ría justo en las partes en que yo quería que se rieran, y también en las nuevas. Me dará esa sensación de nervio en las partes más emotivas, me toruraré internamente por no habérseme ocurrido antes un diálogo mejor o una mejor manera de acceder a mi personaje, tomaré mucha Coca Cola Light cuando el público se quede en silencio y lloraré en los créditos finales. Luego me levantaré, abrazaré a mi co-protagonista, le agradeceré todo lo que me enseñó y luego abrazaré a mi mamá que estará llorando a moco tendido, a mi papá que me va a destrozar los cachetes a pellizcones y besos, a mis hermanos, a los amigos y amigas que me acompañaron, al director. Y finalmente abrazaré a mi hermana chica, a quien fue dedicado el guión. Y cuando llegue al hotel esa noche me miraré al espejo y me sentiré una winner.

Soñar no cuesta nada. Si contara mis sueños con mayor detalle me van a encontrar loca o aún más loca de lo que ya me encuentran. Si Calderón de la Barca dijo “Y los sueños, sueños son” yo digo “y los sueños necesarios son”. Espero que nunca se me olvide soñar. Espero no cansarme nunca, por muy ridículos e irrealizables que sean mis sueños, siempre los voy a valorar. Como cantan los Cariñositos (muy citados últimamente) "No tengas temor de abrir tu corazón, si sabes soñar envía la señal".

Volviendo a Santiago de Chile… Leyendo esto hago sentir que mi profesión es una mierda y que todos los que quieren seguirla o ya la siguen están destinados a convertirse en fracasados que se la pasan actualizando sus blogs e intentando convencerse a sí mismos de que tendremos trabajo cuando salgamos de la universidad o del instituto o de la escuela, que habrá algo que hacer en el futuro, que habrá proyectos y oprtunidades. Pero estudiar cine es mucho más que eso. Estudiando cine estudias a la gente. Es psicología audiovisual, y hace que uno se crea el hoyo del queque. Te la pasas mirando a la gente pensando "oh, sí, yo sé cómo reflejar su angustia sin palabras, bla, bla, bla" y sintiéndonos reyes del mundo por tener perspectiva propia. Al final todos somos estudiantes de la humanidad. Menos los futbolistas.
Quiero agradecer una vez más a mis grandes amigas que me incentivan a seguir soñando. Las adoro a todas. Y más gracias aún a mi Mantel, la Jose, por entender mejor que nadie lo que es vivir en el mundo de Sofía. Y le quiero pedir que me lo explique porque ni yo lo entiendo.
Ando melancólica...

Les regalo “Fiction” para todos los que ven el cine como yo. Bájenla desde aquí y se sentirán completamente identificados. Curiosamente, “Fiction” pertenece a la banda sonora de una historia del mismo nombre en la película llamada “Storytelling”.
Ignoren este post. O sueñen con el.

jueves, 15 de septiembre de 2005

Dammit...

Oh-oh...

Resulta que a mi familia le dio por leer mi blog. Mi papá hasta me sugirió borrar algunos capítulos ya que no van con mi capacidad intelectual. Parece que todavía no cachan que vivir en el mundo de Sofía es intrínsicamente una discapacidad. Nadie con talento o inteligente puede acompañarme a estas tierras, ya que yo soy la reina y debo ser la más sabia. Los posts que estén bajo mi nivel son para entretener a las masas. Es que es importante tener su lado idiota. Sino, seríamos todos serios y más tiesos que un Pablo Longueira de cartón. Créanme, yo conozco al mr. Cartón y sé que no lo pasa bien en su pose mantenida por tantas horas. Hay que hablar tonteras de vez en cuanto para agregarle una pizca de livianidad al ser (no que el ser sea algo para ser tomado a la ligera, claro está).

En fin, familia que lee blog = Sofía que perdió libertad. Al menos hasta cierto punto. No les voy a poder contar sobre mi noche con los marineros en el Barón Rojo. Lo único que diré es que me sentí como una cualquiera de puerto a la que le dieron como tambor del ejército de salvación. La verdad es que, como dicen en mi familia: 'no me he trepado al carro de Elías'. Y eso está muy bien. Me significará cierto bono a la hora de los quiubos, aunque no merece ningún bono porque es mi deber virtuoso. Y no tienen idea de lo que hablo, así que mejor cambiemos el tema.


Todo mal con el SS. Un paso adelante, dos para atrás. Así es con él. Me da esperanzas y al final nunca se pronuncia. Y la verdad es que me tiene chata, porque no me gusta ser la niña símbolo de la ley de Murphy: cuando la Chofi quiere, no la pezcan. Cuando no está ni ahí, brota cierto interés por parte del ex interés amoroso. Está a punto de convertirse en la Ley de Chofi. Y si siempre va a ser así con él prefiero ni abrir el capítulo. Sí, chicos. Es hora de que esta vaca que conocen como Sofía se mueva a pastizales más verdes. Demasiada carne pa' tan poco fierro.

Para variar el martes fue increíble. Nos tocó hacer musical y fui una rock star por breves pero inolvidables minutos. La verdad es que no sé si soportaría estar en gira porque después de doblar 5 canciones terminé exhausta. Yo le coloco el show a la lesera también, pues. Con movimientos e interpretación. Nada como pretender que eres un Axl Rose sobrio y con pelo corto. Nada como cantar "Bittersweet Symphony" y tener a Madre Teresa y a Shaniqua en la banda. Lo paso increíble en tele y espero que esa cosquilla en la guata no se me pase nunca a la hora de estar en Taller Realización. Como dijo el profe: "te ganaste los porotos". Es que lo pasé muy bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeen, mija.


Mi bella hermana Feña parte a Europa hoy en la tarde a encontrarse con mi padre en Madrid. Nada de mal. Mi hermana tiene mucha suerte. Es la favorita de mis hermanos. La niña de los ojos de la Ena, la púber irresistible del Rafa, la que se queda callada al igual que el Pelao, la regalona de la Eca cuando guagua, la parecida a la Coco y todo lo que yo quiero ser. Todo porque es el conchito. Y me parece fenómeno, porque se lo merece. Es muy extraño. A la Feña no le gusta que la abrace y a la Ena le da mono, pero se abrazan entre ellas. Es como una empatía entre los abrazofóbicos que vencen el temor juntos. uno para todos y todos para uno y la Sofía se queda sin ninguno. Y los únicos que son igual de cariñosos que yo son el Rafa y la Eca. Pero la Eca está en USA y al Rafa apenas lo veo. Además dice que estoy muy grande y debe darle el 'azúcar' a su prometida.

Creo que necesito descargar todos mis abrazos en otros. Pare que voy a tener que ser la pierna de alguien... Ya sé que buscar hombres en el Duoc no vale la pena, pero vitrinear no le hace mal a nadie. Para algo tengo ojos, ¿no?

Me voy a clases. Stay in school.

Saludos a mi prima Ángela!

Canción de hoy: "Oh sugar, honey, honey" de los Archies. NOTABLE!!!!

sábado, 10 de septiembre de 2005

El misterio entre las piernas.

S.E.X.O.

Como es el post número 50 hagámoslo conflictivo. Como dijo mi abuela: ¿Hablemos de sexo?

Sonará familiarmente extraño para algunos, pero siempre supe lo que era el sexo, aún si no sabía su nombre. Llámenme niña depravada, pero nadie ha tenido mejores orgías que mis Barbies cuando tenía 6 años. Uff, se metían a la tina y con el asexuado Ken se frotaban y se abrían de piernas y todo. Y cuando lo hacían fuera de la tina me escondía para que mi familia no se alarmara al ver las prácticas de mis ‘inocentes’ muñecos. No me culpen. Barbie tiene pechugas de sostén cincuentero y es increíblemente flexible en lo que respecta a abrirse de piernas, porque los codos tiesos no se los quita nadie. Bueno, a excepción de Barbie Gimnasta, la ‘madame’ más solicitada por los Ken.

A los 10 años mi mamá me dio ‘la charla’. Pero algo salió mal. Ella, madre de 7, me explicaba y cada cierto tiempo yo la detenía para decirle “no, mamá, esto es así” para que ella me contestara “ah, tienes razón”. Sí, corregí a mi madre en ‘la charla’.

Así crecí, entre muñecas cachondas que le hablaban sucio a sus parejas y una lección básica de los misterios del hombre y la mujer en la que los roles se cambiaron.

En el colegio un par de personas me pedían que les explicara de dónde venían los bebés. Más adelante le explicaba a mi hermana casada lo que es un menage a trois.

En el retiro de confirmación de IIIº medio, que era con ‘alojada’, uní lazos con las que son mis mejores amigas hasta el día de hoy hablando de sexo y tratando de decidir a quién le íbamos a mandar condones por correo.

Luego me tocó explicarle a una amiga gringa por mail. Eso fue horrible. Y la pendeja quería saber más y más porque la mamá no le quería decir y quería que la tía de la susodicha le explicara todo con ella presente. Estos gringos... Llega a saber la vieja que yo le explicaba métodos anticonceptivos a la cabra y me llega una ciber demanda.

Ahora que estoy más grandecita el sexo sigue siendo algo atractivo, tanto como tema de conversación como para investigar. Gracias a Dios tengo buena comunicación con mis padres. Cuando tengo dudas no vacilo en preguntarle a cualquiera de los dos y ellos están más que dispuestos a responder. Prefiero saber cosas por ellos que por esa tipa argentina del canal Infinito que habla del Tantra con un dejo de morfina tras cada palabra. Y a los que les gusta ver gente en el acto, deberían saber que en el programa de la argentina tienen recreaciones de posiciones sin censura. Lo dan en el Infinito en la noche.

Pero a pesar de todo hay cosas que no cambian. Para uno sus padres siempre serán vírgenes. Somos 7 hermanos pero mis padres son vírgenes. Y eso no va a cambiar.

Cambiando el tema, el fin de semana pasado ocurrió un gran evento: los López conocieron a los Vicuña. Conocimos a la familia de la novia de mi hermano. Por suerte mi papá dejó a su nuevo amigo acartonado Pablo Longueira en la casa, porque donde los López no cabía un alma. Esa boda va a ser memorable. La mesa de los novios será de 34 personas. Esto porque los López son 11 hermanos. Tienen hasta mellizas. Y uno aquí con sus 7 hermanos todos cagados. Pero bueno, se hace lo que se puede con padres vírgenes.

Estoy pegada con los Jackson Five. La voz del pequeño Michael no da señas de futura perversión ni cirugías faciales. También estoy pegada con Entre Ríos. Gran banda.

A pesar de mis extensos gustos musicales y artísticos y de mi manía por obsesionarme con cosas nunca he tenido un artista que me haga llorar como fan de Luis Fonsi. Tengo algunos ídolos y gente para admirar pero nadie para ADORAR. Es raro, porque va muy con mi personalidad esto de idealizar a la gente, pero no lo hago con gente del showbiz. Debe ser porque necesito conocer a la gente para sentir ese tipo de admiración enfermiza. Obviamente fantaseo con conocer a ciertas estrellas y de besar a esos galanazos de la pantalla grande, pero nunca para unirme al fan club y tener un cintillo que diga ‘Yo amo a Ballero—Platinado y todo’. Esto significa que el día en que conozca a Yoda estaré libre de obsesionarme con su cara rugosa y acosarlo día y noche.

¿No les pasa que a veces sienten que son buenos amigos pero después se dan cuenta de que no lo son tanto y que esa es una impresión pasada? Tengo amigos increíbles que cualquiera quisiera tener, pero me siento malagradecida. No sé, me bajó la tontera.

Canción de hoy: “Casamiento de Negros” de la gran Violeta Parra.

jueves, 1 de septiembre de 2005

Apoyo Moral

LEY DE MURPHY

Les aviso que Copano estuvo de cumpleaños, así que pasen a saludarlo a su blog. El cumpleaños de Copano es también la antesala de nuestro aniversario. Nos conocemos hace 2 años. Le regalé un reloj cuando lo conocí y al muy mamerto se le perdió por prestárselo a Fabrizio. Al menos eso me dice el Copa.

La ley de Murphy se hace presente. Justo ahora que me he exorcizado del SS/Fürer/Gestapo/El Duque/Unabomber/Bush/It/Stephen King/Darth Vader/Reina Mala de Blancanieves/Rasputín/Jaffar/Scar/Hiena/Teobaldo Capuleto/Emperador/Arturo Frei Bolívar del amor (Susodicho) el muy perla se puso buena onda. Quizás es pura paranoia mía (de hecho, lo es) pero lo siento más cálido. Y sacándole información a mis fuentes supe que el SS está de lo más enterado de mi antigua atracción y que tenía que decidirse. Bueno, mientras lo hace le digo que mire la foto del despecho, que está de lo más notable y ha sido muy celebrada.

Agradezco los comments que han dejado, mis fieles Sofiadictos, en especial esos de dudosa procedencia que hablan de sitios como pussy.com y your-dick-is-tiny.org que dejan my fellow gringos. La verdad es que no soy gringa, pero filo. Gracias por sus comments y no odien al SS. No tengo por qué gustarle, y si el problema es lentitud, recuerden lo que dijo Corazón Enorme en ese notable episodio de los Cariñositos: "Lento pero seguro, y así es." Lo único que tengo claro es que Rasputín es lento y no hay nada seguro.

Estoy de excelente ánimo esta semana y se lo debo a las mejores canciones del mundo. Los desafío a escuchar estas canciones y quedarse quietos. Son de esas canciones que fueron escritas para ser bailadas frente al espejo: "Shout" de The Temptaions y "Rockin' Robin" de los siempre grandes Jackson 5. Bueno, y si quieren hacer un carrete de 48 hroas para el espejo escuchen "Buttercup" de The Foundations. Y si quieren escuchar música de auto para la carretera feliz escuchen "Can't hardly wait" de The Replacements. Y la canción seudo-electrónica es de The Thievery Corporation y se llama "Cuchy Frito Man". Claro que si quieren un clásico nunca falla "Bolero Falaz" de los Aterciopelados.

Bueno, creo que con esos les alcanza para el fin de semana.

En el último post quería ser Janis Joplin. En este quiero ser Sofía Vicuña cantando "Knockin' on Heaven's Door" en una pradera de EEUU con 150.000 personas repitiendo el coro conmigo. Y de repente improvisaría un poco, sería algo como esto:

Sofía: Who's my bitch?

Público: I'm your bitch!

Sofía: I can't hear you!

Público: I'm your bitch!

Sofía: Gringos de mierda!

Público: Yeah!

Sofía: Knock, knock, knocking on heaven's door!

Público: Knock, knock, knocking on heaven's dooooooooooooor!

Sería la raja.

El fin de semana descubrí el fantástico y ascendente grupo transandino Entre Ríos. Me enamoré de la voz de la cantante. "Hoy no" es notable. Casi para banda sonora.

Hoy vimos "Elephant" en Cámara e Iluminación. Se me ocurrió una idea para un guión que sería (Oh SORPESA!!!) acá en Chile. Con actores chilenos, actores que hagan de escolares y que tengan más menos la misma edad. No sé ustedes, pero estoy chata de ver a Benjamín Vicuña haciendo de pre-escolar y a María Elena Swett haciendo de guagua de 6 meses. Pero bueno, esa soy yo.

Canción chori: "Happier" de Guster. Especialmente cuando llega a 2:35. Acuérdense...
Canción para mañana: "Canción para mañana" de Los Bunkers.
Canción triste: "Burn" de Ray Lamontagne.
Canción 'tengo mucho que pensar': "Turn of the century" de Pete Yorn.
Canción 'puta que tengo buen gusto en música'/nostálgica: "Pink Bullets", The Shins.
Canción pa mover el potito: "Rockin' Robin" de Jackson Five.
Canción 'shi, loco...': "La Ciudad de la Furia" Unplugged, sobre todo a los 3:00 porque ahí entra la lola de los Aterciopelados y se roba la canción.

Y sólo para divertirnos, subamos la foto del des-PECHO nuevamente. Y bien grande.

Eso sería todo por ahora. Saludos al Mantel. Ah, y la Lili se hizo blog. La Lili es la Lilo y es mi partner del Duoc. Dice que yo le recuerdo a ella a mi edad. Soy como el espíritu de la Navidad pasada de Charles Dickens pero en versión chilena y sin Dickens.

Chabela.