domingo, 20 de mayo de 2007

Cosas Que Importan.

Hace mucho tiempo que vengo ignorando los comentarios de algunos lectores que se limitan a decir lo que hago mal como si fueran de esos cabros chicos que se la pasan en foros diciendo cosas por la simple razón de que pueden. Pero ya me aburrí. No estoy enojada, pero me interesa aclarar algunas cosas.

Me dijeron que me estoy volviendo poco original, entre otras cosas. Si tomamos original como un adjetivo que describa algo que tiene en sí o en sus obras o comportamiento cierto carácter de novedad, entonces no; no soy original. Digo cosas que todos han dicho alguna vez, no me ha pasado nada extraordinario, no soy Hellen Keller, ni me visto de manera extravagante (aunque sí me han dicho que parezco turista.) Lo que me molestó del comentario fue que alguien no haya entendido el sentido de este blog. No escribo aquí para mostrar cosas que nunca han visto antes ni para demostrar que soy una en un millón (técnicamente soy una en siete); tampoco me parto la cabeza buscando maneras de crear algo jamás visto ni de darle otra forma a la rueda. Ese punto de vista de la originalidad no me interesa, y lo cierto es que lo encuentro hasta vanidoso. Claro que no por eso voy a ser mediocre. Si tengo ciertas capacidades y aptitudes me interesa explotarlas al máximo. Para eso están.

La definición de original que sí me interesa es "perteneciente o relativo al origen." Todo lo que hago, todo lo que soy, digo e invento es una proyección de algo más, cual caverna de Platón. Mi voz potente viene de mi queridísimo abuelo así como también la mitad de las expresiones que uso. Mis manías de limpieza y mi manera de acercarme a la gente viene de mi mamá. Mi gusto por la música y el arte de mi papá. Los personajes de mis guiones son mis hermanos y hermanas y/o primos y primas. Toda acción que llevo a cabo es la interpretación de algo que ya viví y que pasó por mi razonamiento para convertirse en algo más, ya sea una idea para un proyecto de título o el estilo que utilizo para escribir. Al final todo y nada viene de uno. No se trata de reciclar ideas, sino de sacar tus propias conclusiones.

Me acuerdo de chica que quería saber todo al instante. Estaba desesperada por tener la película clara y si fuera posible llevarle la contra en todo a mis papás; demostrar que era diferente. Pero por querer las cosas tan rápido nunca creí que en la espera había belleza y que en todo proceso hay lecciones que nos pueden pasar de largo por no estar atentos. Y nos convertimos en nuestra peor pesadilla: nuestros padres. Y por mucho que odies asumirlo te das cuenta de que tenían razón el 98% de las veces, y el otro 2% lo ganaste gracias a tu experiencia y a tus propias conclusiones. Para los que aún están en el infierno de la adolescencia: no se apuren, cabros. Van a llegar igual. Disfruten el proceso, miren que todas las respuestas que buscan las encuentran en sus orígenes. Al menos la mayoría. Y cuando ya hayan respondido a todas sus dudas existenciales, emocionales y terrenales, van a ser una persona compuesta por elementos que ya existen y otros novedosos que ustedes mismos habrán agregado.

Así que si me dicen farsante, copiona, ordinaria o simplona, voy a patear la perra por veinte segundos y después me va a dar lo mismo porque sé que me espera un abrazo en casa. Cuando me digan "poco original" en alusión a un descuido o negligencia de mis orígenes, ahí me voy a preocupar. Todo lo demás, me importa una raja.

4 comentarios:

Javier dijo...

Sofia: el mundo esta colmado de gente que solo ve la paja en el ojo ajeno.
Si vos disfrutas lo que haces, deja que digan lo que tengan ganas. Para alguna gente, la critica es su deporte favorito.
Es mucho mas facil criticar cosas que otro genero a crear cosas por uno mismo.
Ademas, tene en cuenta que mucha gente disfruta de lo que haces.

Isidora Cousiño dijo...

Ay... es que yo, es que yo... Es que yo soy igual. Hay días en que si me dicen algo, me siento tan super que ni oigo. Pero otros días hasta me duele. No entiendo porqué. Cuando pienso en la persona que habla, me doy cuenta que no me importa SU PERSONA. Pero duele, porque te dañan. Te dañan por dañar.
Nada, nada de "vamos, omite". Si no, "vamos, que mañana es otro día, y quizás te importe nada".

José Ignacio dijo...

Que buena foto!!

Anónimo dijo...

si estudiaste algo que es para ofrecerlo por escencia para el publico, no me cuadra en absoluto que no aceptes comentarios....

y ten lo por seguro que te llegaran muchos mas y peores, no se si todos se puedan eliminar con un click

no estoy ni ahi con pelear contigo y menos me caes mal, me pasaria de gil leer tu blog si no me cayeses bien

en fin

Paz y suerte en tu muvi