lunes, 4 de junio de 2007

Balance de grises.

Son las 3:45 AM y me tengo que despertar a las 7:00. Hoy anuncian los resultados del pitching del viernes. Estoy un poco ansiosa, por lo que me gustaría recordar un episodio que pasó hace algunas horas.

Estaba a punto de entrar al baño para plancharme el pelo cuando el Bene entra y me avisa que se va a fumar un pucho en mi terraza. Pensando que sería mejor dejar la plancha calentándose, le dije que lo iba a acompañar. No hacía tanto frío, y nos sentamos en las blancas sillas plásticas que parecen no encajar con el clima.

Conversando el tema volteó a mi proyecto de título. Tuvimos el pitching masivo el viernes y siento que salió bien. No fuimos el mejor grupo ni el peor. Estuvimos en la media, creo. Una cosa llevó a la otra y el Bene terminó diciendo que estuviera tranquila. Que la vida está llena de pruebas y que no siempre las cosas resultan como uno quiere, pero que lo más importante era sentir que di lo mejor de mí. Y a eso le agregó:

“Tú naciste con ciertas conexiones; vivimos en un gran departamento en un buen barrio, no naciste en una población. Por eso nuestra responsabilidad es más grande, Sofita. Siempre tienes que dar lo mejor de ti, y si el día de mañana tienes éxito y ganas mucha plata no tienes que ostentar. Está bien que te des ciertos gustos, pero hay que ser humilde. Y generoso. Para todo tienes que hacer tu mejor esfuerzo. ¿Y sabes qué? Te vas a sentir bien.”

Y yo quedé plop. Porque era justo lo que necesitaba oír. No me dolerá tanto si no queda mi proyecto. Claro que me dará pena, pero no será insoportable. Me uniré a otro grupo, a otro proyecto, y daré lo mejor d mí. Al final para eso estamos aquí. Para trabajar, para esforzarnos, para triunfar y para enfrentarlo todo con humildad.

Un complicado balance. Complicado, no imposible.

Me gusta ser mujer para mis cosas. Es algo que descubrí hace poco, pero le estoy agarrando el gusto. De nada sirve picarse ni sentir envidia; eso sólo ensucia tu espíritu. Ya no soy adolescente. Este es el tiempo para ser adulta y para hacer las cosas bien. No importa si no es el trabajo más original ni el más revolucionario. Mientras sepa que di lo mejor, está todo bien. ¿Y saben qué? Una vez que das lo mejor de ti encuentras mucho más para dar.

Así que prepárense. Quién sabe si en un tiempo más los sorprendo.

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