lunes, 2 de junio de 2008

Bernales SuperStar


Algo importante sucedió la semana pasada y el fin de semana. El pueblo chileno lloró y salió a ver el último recorrido del General José Alejandro Bernales por las calles de Santiago. Tres días de duelo nacional, la presidenta con la voz quebradiza, carabineros aguantando las lágrimas en las calles, homenajes varios y arreglos florales creados especialmente para el fallecido en la pérgola de las flores. Las noticias estuvieron inundadas con la cobertura de la muerte, la traída de los cuerpos a Chile, las preparaciones para el cortejo y hasta la niña que le cantó Ave María en el funeral.

La pregunta que salió al tapete en el almuerzo dominical fue la siguiente: ¿era para tanto? Cierto, Bernales fue un buen hombre y se merecía un responso con todos los honores habidos y por haber. Pero seguramente la mitad de Chile se enteró de quién era realmente el General Director de Carabineros de Chile cuando se supo la noticia de su muerte. Había escepticismo en mi hogar sobre cuánto era metida de mano de la prensa y cuánto era sentir nacional.

Cuando comenzó la cobertura se supo mucho más sobre Bernales, y poco a poco su calidad humana fue dada a conocer a Chile entero. Su cuidado por las viudas de Cabos asesinados, su preocupación por un rendimiento eficiente de sus carabineros (que incluyó reparticiones de libros sobre trabajo en equipo y eficiencia en el trabajo), su estadía en la Araucanía y cómo lidió con un grupo extremista de la zona, las lágrimas que derramó por los carabineros muertos que repetían una y otra vez en las noticias de las 9:00. Pero lo que más habla sobre la calidad de alguien son las reacciones de sus subalternos. Y no había paco con los ojos secos estos últimos tres días. El cariño que sentían los carabineros de Chile por Bernales es algo que debería cesar todo cuestionamiento con respecto a qué tanto impacto debía causar su muerte.

Una cosa es la reacción de carabineros y otra la de la gente. Viendo las noticias y el eterno funeral se me llenaron los ojos de lágrimas. Este hombre era un patriota, y uno bueno de adentro, que al cuerpo le decía "MIS" carabineros, como si fueran sus hijos. ¿Y qué me parece la reacción del pueblo, esas 50.000 personas que lo fueron a despedir a las calles? Me parece excelente. Que esto nos sirva para valorar y apreciar y darnos con una piedra en el pecho por el cuerpo de carabineros que tenemos en Chile.

Que lo homenajeen hasta el cansancio y que lo lloren hasta el próximo año. Hagan una película biográfica si así lo quieren. José Alejandro Bernales fue un héroe moderno. Por su integridad, su vocación de servicio, su sensibilidad, su deseo de hacer las cosas bien y sus valores.

Que sea un ejemplo para todos y nos dejemos de hacer las cosas a medias porque lo podemos hacer mañana o "nadie da el 100%". Bernales lo dio y lo velamos por tres días. Esa es la verdadera recompensa al trabajo bien hecho, aún si hacer las cosas ben signifique llegar un poco más tarde a la casa y estresarse un poco. Evidentemente tenemos potencial para ser buenas personas y dedicar nuestras vidas al bien.

1 comentario:

Renzo dijo...

y pensar q el vuelo era de solo 15 minutos....

pd: en post anterior hablas de tus 3 fieles lectores, me dejaste fuera, quiero fe de erratas !!!

slds