miércoles, 4 de junio de 2008

Sex & The City: El Análisis

Sex & The City es una serie que no deja indiferente a nadie. Puede que la ames, la odies, o sientas un equilibrio de ambas. Mi caso es el último. Empecé a ver Sex & The City con la Ale y la Poli, mis fieles amigas del colegio, cuando la daban en HBO. Todos los sábados partíamos a la casa de la Poli, pedíamos una pizza y veíamos las nuevas aventuras de Carrie & Co. Éramos las tres y dos hombres: el hermano de la Ale y mi pololo de ese entonces. Recién ahora me doy cuenta de lo bueno que fue conmigo al aguantar la serie semana tras semanas. No pololeamos por mucho tiempo, pero el pobre se tuvo que mamar al menos cuatro capítulos, más que suficientes para alguien que no usa sostenes.

En un comienzo la serie era una gran comedia. Nos reíamos con las historias de Miranda, Carrie, Charlotte y Samantha, y la promiscuidad de ésta última era casi un ejemplo a seguir, en primer lugar porque era una mujer de cuarenta y tantos que se veía increíble y tenía pechugas más paradas que una, y también porque Samantha expele una libertad que creía no poseer. Años después, y viendo la serie más como una entretención que docu-ficción, Samantha me da lástima. Antes la frase "(vibradores y peluquería) esa es mi vida y no tengo por qué justificarla" se escuchaba poderoso. Hoy se escucha algo patético. Sí, la mina es profesional y le va bien, terminó con un mino rico con corazón que le aguantó un desliz y sobrevivió al cáncer, pero... ¿qué era Samantha antes de la segunda mitad de la sexta temporada? ¿Tenía sustancia? Hasta la quinta temporada sentía que no, aún cuando había pasado por una dolorosa ruptura sentimental con Richard Wright. Fue sólo cuando cuidó al hijo de Miranda y le regaló su hora a la peluquería a la pobre madre para que se arreglara la maraña naranja que me di cuenta que Sam era más. Otra aspecto de Samantha que siempre me gustó y sorprendió es lo cariñosa que era con Charlotte. Cuando una vieja rival del pasado le robó el nombre que Charlotte había inventado para su primera hija, Samantha reaccionó como si fuera el mayor acto de traición en la historia del feminismo, le dijo "perra" y se llevó a Charlotte lejos de la escena. Cuando iban por la calle Sam tenía una mano en el hombro de Charlotte, y cuando ésta tenía frío Samantha le sobaba el brazo. Eran las más opuestas de las cuatro, y tuvieron diferencias y peleas, pero al final siempre lograban aceptarse tal cual eran. Charlotte hasta le hizo queques en agradecimiento por tirarse a su hermano.

Miranda fue lejos el personaje con más desarrollo. Hay un arco de desarrollo muy claro que comienza en la primera temporada y sigue su curso natural hasta el final de la serie. Me parece que es el personaje más orgánico de la serie; la mujer más natural junto con Charlotte. Miranda partió cínica y terminó cínica, pero aprendió a ceder. No era gran fan de los cambios, pero tuvo un hijo en el momento más inoportuno y terminó casándose con el padre. Dejar al minísimo Dr. Leeds por Steve Brady (quien partió muy guapo pero con el tiempo naturalmente envejeció) demostró que estas mujeres no eran tan superficiales como creíamos. La de Miranda y Steve fue una relación realista: ella lo incentivó a superarse, él la ayudó a bajar la guardia y dejarse querer. Terminaron dos veces y en su tercera unión se casaron; estaban juntos y separados a la vez, se permitían ser vulnerables frente al otro. Uno de los momentos más reales de la relación, a mi juicio, sucede cuando Steve quiere vivir con Miranda, y luego de que ella le trasmite toda su neurosis y reservas con respecto al tema a sus amigas, llega a su departamento y se le cae un tarro de salsa. Es suficiente para que ella le diga que le da miedo que Steve vea cómo es realmente, y que todas las cosas que ella cree son grandes defectos (como la facilidad para romper cosas y tener esponjas fétidas en el baño) son un problema en su cabeza y en ningún otro lugar. Steve sabe que no es perfecta. Miranda puede ser natural a su alrededor, y eso le da más libertad que seguir como soltera empedernida.

La que no se permitía ser natural era Carrie. Hay un episodio en la primera temporada, la primera vez que está con Big, en que le confiesa a Miranda que se ha descubierto posando frente a él porque siente que tiene que ser el ideal de mujer que ella cree que Big quiere. Las inseguridades de Carrie fueron el combustible para el resto de la serie. Todos tenemos inseguridades, pero en el caso de Carrie, se convirtieron en un egocentrismo insoportable. En la cuarta temporada descubre el anillo de compromiso que Aidan le iba a regalar y lo encuentra horrible. Tanto que vomita. Su reflexión es: "¿Cómo puedo casarme con un hombre que no sabe qué tipo de anillo me gusta?" Para alguien que dice saber tanto de hombres me parece MUY estúpido que asuma que los hombres saben algo de joyas. Además Aidan usaba anillos turquesa y camisas horribles; era obvio que el pobre hombre no entendía mucho lo que era el estilo. Y nunca se sabía lo que Carrie se iba a poner. Podía andar con un vestido maravilloso o con una polera vintage de Mickey Mouse. Ni yo que soy mujer le habría achuntado con el anillo. Aunque para ser honesta, ni un ciego compraría ese anillo que eligió Miranda para Carrie.

La serie tenía tramas muy firmes, siempre acompañadas de una subtrama. El episodio más débil, a mi juicio, es en el que se toca el tema del aborto. Una serie ultra-femenina (y muy feminista) tiene que tocar ese tema que es tan de las mujeres, pero Sex & The City recién abordó el tema en la cuarta temporada. Miranda descubre que está embarazada, y obviamente nos enteramos que Carrie también pasó por lo mismo hace unos trece años con un mesero que conoció una noche. Justo cuando creía que la serie iba a tomar sustancia me encuentro con que lo que Carrie más defiende no es su decisión de abortar, sino que aclarar que el mesero trabajada en The Saloon y no en Friday's, porque eso sí que sería una tragedia. Al parecer abortar no era lo más alarmante, sino de quién era la guagua que estabas abortando. En el tercer acto Carrie vuelve al lugar de los hechos, donde encuentra al mismo mesero con el que se había acostado hace trece años en medio de una borrachera, y éste no la recuerda para nada. Y viene la voz en off: "Ahí supe que había tomado la decisión correcta." What the fuck???? Conoció al tipo una vez hace trece años, los dos estaban ebrios, ¿y como no la reconoce se siente tranquila con su decisión? Es OBVIO que no la iba a recordar. Me parece mucho más creíble y hasta legítimo decir "mira, tenía 22 años, estaba curada, y sabía que no volvería a ver a este tipo."

Podría escribir párrafos y párrafos sobre el egoísmo y superficialidad de Carrie, pero simplemente tengo que hablar de Charlotte, mi personaje favorito junto con Miranda. Kristin Davis partió como villana en Melrose Place y terminó como inocente princesita en Sex & The City. En buena hora hizo esa transición de drama a comedia, porque tiene un timing impecable. Charlotte era una cuica-latina. Cuica, porque vivía bien, tenía una carrera como administradora de una galería de arte y quería un príncipe azul a toda costa. Latina porque quería casarse y tener hijos. Cuica porque no quería bolsitas de té por todo el departamento. Latina porque se bancó una suegra del demonio y re-negoció su contrato prenupcial con esa bruja porque sabía que valía mucho más de lo que ella creía. Cuica porque se casó con un doctor guapo. Latina porque se casó con un peladito buena onda que la adoraba. Charlotte partió queriendo el cuento de hadas y lo obtuvo, pero primero tuvo que pasar por muchos obstáculos, y al final su cuento de hadas sufrió muchas alteraciones. Resulta que el hombre de sus sueños no era alto, guapo, ni cuico – aún cuando se casó con uno. El verdadero hombre de sus sueños era judío, transpiraba por todas partes y le gustaba pasearse en pelotas por la casa. Ahí vemos el verdadero cambio de Charlotte, quien se convirtió al judaísmo por su verdadero amor. Claro que los más cínicos lo pueden interpretar como una mujer treintona desesperada por casarse y que se conformó por un abogado que tiraba como los dioses y la trataba como reina. Pero yo creo en el amor de Harry y Charlotte. Y se me llenaron los ojos de lágrimas cuando éste le propuso matrimonio en la sinagoga (Badly Drawn Boy aportó con buena música) y cuando le mostró la foto de la guagua china que adoptaron.

La mejor temprada de la serie es la cuarta. Dejamos un poco de lado la superficialidad y los zapatos y la ropa de diseñador (aunque siguen muy presentes en la pantalla) y descubrimos que los personajes tienen padres. Muere la madre de Miranda, y hasta Aidan y Steve parten al funeral. También nos enteramos de que el padre de Carrie la abandonó a ella y a su mamá cuando la futura columnista tenía cuatro o cinco años. Es en ese momento en los que se hace una de las intervenciones más asertivas de la serie, y obviamente viene de un actor invitado y no de los actores regulares. "Tu padre se fue sin respuestas, y tú te ganas la vida haciendo preguntas." Luego, en la privacidad de su departamento, Carrie abre un libro y saca una foto de ella con su desaparecido padre. En un momento pensé que iba a llamar a su mamá o al menos a nombrarla, pero se concentró en los efectos que la ausencia de su papá habrían causado en su vida. El concepto se desinfla cuando Miranda dice "mi padre llegaba todos los días a las 9:00 en punto y no sé nada de hombres." Y nunca más se habló de papás o mamás en toda la serie. En una sociedad como la nuestra latinoamericana los padres son todo. En la serie fueron olvidados por completo. Algo sabemos sobre los padres de Samantha ("A mi edad mi madre tenía tres hijos y estaba casada con un borracho") y de Charlotte ("Mis padres creen que cualquier problema sicológico se resuelve con ejercicio; por eso todos somos buenos jugadores de tennis"), pero más que eso nada. Incluso, cuando se hace alusión a ellos siempre es de manera muy formal, padre y madre, nunca papá y mamá. Esto para no desviar las mentes de los espectadores y justificar las personalidades de estas mujeres como resultados de infancias disfuncionales. Las cuatro mujeres son como son porque ELLAS lo quisieron así. Esa es la esencia de la serie. Yo, libre, elijo, mío. Y eso las hace "poderosas."

Me parece que hay muchas personas que se olvidan que hablamos de una serie y la ven más como guía de vida o algo a lo que debemos aspirar. Más allá de las inverosimilitudes de la serie (todas centradas en dinero y el hecho de que Carrie nunca podría vivir la vida que tiene con las dos chauchas que gana; es bohemia pero vive como los ricos) son muchas las mujeres que aspiran a tener ese PODER femenino. Quizás es una manera de desviar culpa o de vivir como mujeres del siglo XXI, pero en última instancia, las cuatro mujeres de la serie sí dependen de los hombres. Miranda resume los más de noventa capítulos con una frase: "Alegamos porque no tenemos novios y nos quejamos cuando los tenemos." El constante tira y afloje, y esa dependencia que ocultan y manipulan para que pensemos que estas mujeres se las pueden solas. Cuando Carrie debe conseguir dinero para comprar su departamento rechaza el cheque de Big y la ayuda de Samantha y Miranda, pero finalmente acepta el anillo de compromiso de Charlotte. ¿Acaso no sabe que un hombre compró ese anillo, y que como recién divorciada, Charlotte no necesita dinero, por lo tanto el anillo es simplemente otro accesorio más para su ya abultado joyero? Pero preferimos ignorar todo eso y ver el gesto como solidaridad femenina. Es mucho más bonito y requiere de menos cuestionamiento.

Uno de los grandes aportes de la serie ( y es justamente el más superficial y feminista de todos) es que se objetiza a los hombres. Gracias a las andanzas de Samantha pudimos ver todo tipo de especímenes, todos con buenos cuerpos y preciosas caderas (de esas con los huesos bien marcados) y hasta traseros tan perfectos que parecían esculpidos. Sí, Samantha fue la más desnuda de todas, pero fue superada en número por todos sus amantes. Por lo menos tenía buen gusto la cabra. Más sabe el diablo por viejo que por diablo, dice el refrán. Y no estoy diciendo que Sam es vieja. Es sólo un decir. Otra que se empelotó bastante fue Miranda, pero lo de ella – una vez más – fue más real, porque era la única que se permitía verse fea durante el acto sexual, haciendo muecas que no la favorecían y ruidos muy poco sensuales. Y sus encuentros eran más realistas que las acrobáticas hazañas sexuales de Samantha (columpios, lucha libre, subir un sillón a la cama para tirar sentada.) Que los hombres fueran objetos tenía mucho sentido, ya que las cuatro mujeres eran materialistas y preocupadas de la estética, por lo que no era llegar y salir con alguien poco atractivo. Eran mujeres inteligentes, independientes y atractivas, como Carrie repetía una y otra vez, por lo que no merecían menos que perfección. Hasta que Charlotte se casó con Harry, sorprendiéndose a sí misma más que a cualquier otra.

Desde el punto de vista de guión, la serie era muy firme. Aunque a veces me agotaban los juegos de palabras de Carrie (que parecían ser lo único que justificaba su profesión de escritora) del estilo "un par de horas después, una pareja preparó un par de platos para un par de parejas." Los one-liners, esas frases que funcionan por sí solas, eran mucho mejores que todos esos rebuscados trabalenguas que uno podía predecir apenas comenzaba la escena. Mientras algunas opciones de palabras parecían ser elegidas minuciosamente para lucir el 'talento' de Carrie, resultaban mucho mejores los comentarios más naturales y sarcásticos de Miranda, o las explosiones inesperadas de Charlotte. Notable es su reacción cuando descubre que Samantha se acostó con su hermano y sin pelos en la lengua le dice a la femme fatale: "¿tu vagina está en la guía turística de Nueva York? Porque debería estarlo; todo el mundo pasa por ella." Además de las risas, hubo momentos realmente emotivos y muy reales, en su mayoría proporcionados por Miranda. Sus segunda ruptura con Steve, la muerte de su madre, su primera gran pelea con Carrie, su relación con su hijo... Y el guión y la sutil actuación de Cynthia Nixon lo hicieron más creíble.

Como diría Carrie, "No puedo evitar preguntarme" cuál fue el verdadero legado de Sex & The City. Para mí siempre fueron mujeres treintonas que desarrollaron cinismo después de años de decepciones, que vivían su vida como querían, y que a pesar de sus diferencias se aceptaban mutuamente hasta cierto punto. Para otras, Sex & The City es a lo que toda mujer debería aspirar. Hay veinteañeras que creen que la promiscuidad es la solución para todos los males y la mejor manera de pasarlo bien. Si las mujeres de la serie eran promiscuas es porque no tenían tiempo que perder (sea suficientemente válido o no), no creían en el romance y no estaban para hacerse de rogar. Eran lo suficientemente seguras como para hacerse dueñas de su sexualidad y no temían reconocer su necesidad biológica por un poco de sugar. Pero por supuesto la serie ha explotado desde su final y ahora las cuatro cabras son íconos de la moda, y todas las vemos como ídolas por cómo se visten y los lugares que visitan.

Ahora la serie tiene película. Las críticas no son muy favorables; se ha dicho que es sólo un catálogo de temporada con muy poco desarrollo de personaje. Pero la película tuvo record de ingresos en su primer fin de semana (el 85% del público era femenino.) Es como Chuck Norris para minas. Mucha trama no debe tener, pero igual la voy a ir a ver para reírme un rato. Por eso también veo los DVDs y capítulos que me faltan en internet. La serie es entretenida, absurda, graciosa, y cada cierto tiempo te sorprende con una dosis de realidad. Pero no es más que eso.

10 comentarios:

SergioA dijo...

Me creerás si te digo que tu tema me es completamente horroroso.
Pero hice el ejercicio de leer un comentario interesante de un asunto que no me interesa.
Y escribiste un gran artículo, con mucho criterio y una prosa muy fluida.

Como por ahí leí que tenías una obsesión por la ortografía, te muestro dos faltas:
confieza
acertivas
Cuando tengas una duda, usa el sitio de la RAE, así:
www.rae.es/asertiva

Renzo dijo...

fluÍda :D

comparto la opinion con el joven de arriba, el tema me parece horroso, pero al contrario del joven de arriba, no fui capaz de leerte, solo como el 2%, pero si comparto que debio ser un comentario muy interesante de leer...

como comentario personal me parece ridiculo hacer una pelicula de una serie, es como hacer una satira de una satira...:s

pd: que bueno enterarse de que pololeaste alguna vez...ya me estaba asustando

slds y suerte

pd2: lo acentos fueron omitidos a proposito :P

SergioA dijo...

Primero, es difícil leer esa letra negra y apretada sobre un fondo gris en una pantalla de LCD.

Segundo, fluida no lleva tilde.

:D

Renzo dijo...

no es por hacer un tema por un tilde pero si lleva

http://www.dat.etsit.upm.es/~mmonjas/acentos.html

toda regla tiene su excepcion...

SergioA dijo...

hola, renzo

fluía lleva tilde, fluida no lleva

prueba este link:
www.rae.es/fluída

Sofìa Vicuña dijo...

¿Quién pensaría que un post sobre Sex & The City acarrearía tanto debate? Y por parte de dos niños, nada más.

Y Renzo, ¿qué significa eso de que mi soltería te estaba asustando?

SergioA dijo...

jaja

Renzo dijo...

es largo de explicar Sofia, pero te prometo que lo hare :D

ceci dijo...

Hola Sofía, no sé si leerás este mensaje porque el post tiene su buen tiempo. Buscaba alguien que analizara esta serie que me vuelve loca. Soy lic en COmunicación y muy ducha en el análisis de medio, pero con Sex.. pierdo toda distancia que me permita ser objetiva. Por eso valoré tu aporte, porque si bien sos fan, pudiste ser crítica.
Me parecen un poco injustas tus opiniones sobre Carrie. El personaje no es sòlo frìvolo y egoísta. Sí es insegura e imperfecta, como vos decías. Y eso la convierte en una heroína atípica. Que no logra vencer al cigarrillo, que es autoindulgente, etc. Pero tb es sùper buena amiga, siempre es la conciliadora del grupo, y es la que con su punto de vista, hilvana las historias de todas en una sola.
Coincido en que la 4º temporada es la mejor. El capítulo que cierra con "It was oficial, a new season had begun", me conmueve profundamente. Sobre todo cuando baila con BIg el tema de Henri MAncini y el parto de Miranda. Wow!
TE felicito.
Besos.
Cecilia (Argentina).

yo dijo...

Me encantó tu análisis, pido permiso para citarte en un futuro post sobre Sex anf the City
gracias

saludos!:)