viernes, 27 de junio de 2008

Elocuencia.

Está más que claro que me gusta la música. Melodías, giros inesperados, una voz cautivante, coros pegajosos y sus buenos solos. Pero como escritora también tengo cierta apreciación por letras buenas. Y eso sí que es difícil de encontrar. Los mejores letristas no siempre son los mejores cantantes (Dylan, Waits) o pertenecen a bandas Top 40 (James Mercer de The Shins), pero pucha que da gusto encontrarse con una canción que sea completa.

Hay todo tipo de letras. Están las obvias, las poéticas, las indecifrables, las sencillas, las complejas, las rebuscadas, las cotidianas, las que nunca pescaste porque te gustaba el coro y la usas para celebrar, como "We Are The Champions" de Queen, que hasta los más machos usan para celebrar ignorando que es un notable y emotivo himno de la lucha gay.

Para este post seleccioné dos canciones cuyas letras han dejado una marca en mi oreja de melómana y oído de escritora.

La poética: "Pink Bullets" de The Shins.

Una canción triste con un video protagonizado por una vaca de papel muy deprimida. Lo que me gusta de las letras de Mercer es que usa palabras que no califican dentro del catálogo "pop." Se dará mil vueltas con tal de nunca decir "oooh, baby" en una de sus canciones. Prefiere usar metáforas y palabras como "conundrum" en lugar de "problem" o "dilemma," que son más utilizadas en la jerga del gringo promedio.

Pink Bullets (Balas Rosadas; hasta el título es bueno) habla sobre un amor de juventud que ya no es, la confusión y dolor luego de haber perdido el amor. Creo que traducirla hace que pierda un poco la gracia, así como traducir canciones del español al inglés le quita el encanto a la letra, porque por mucho que el lenguaje musical sea universal el idioma no lo es. Por esto no traduciré la canción, además, para ser honesta, traducida se escucha algo rebuscada y hasta cursi. Hablar de hilos de cometas atados y luego cortados para que puedan emprender vuelo por separado en español me recuerda a "No Me Ames" de Marc Antony y Jennifer Lopez: "este amor es como el sol que sale tras de la tormenta como dos cometas en la misma estela." Eww. En inglés y con la voz de Mercer y la música de The Shins se escucha precioso.

Tiene varias frases notables y estrofas que describen tan al pie de la letra lo que se siente durante el desamor que te alivia saber que alguien lo pudo poner en palabras. Mal que mal, la música además de entretención, distracción y arte también tiene mucho de empatía. Unas frases que destaco en esta canción son "The scent of your skin and some foreign flowers," "The years have been short but the days are long," entre otras. Pero la estrofa que realmente me lleva a considerar esta canción como una de las mejores escritas es (y esta va traducida):

Since then it's been a book you read in reverse
Desde entonces es un libro que lees al revés

So you understand less as the pages turn
Así entiendes menos al pasar las páginas

Or a movie so crass
O una película tan vulgar

And awkardly cast
Y con un reparto tan mal seleccionado

That even I could be the star.
Que hasta yo podría ser la estrella

Esto, chicos, es literatura pop.


La De Todos/Himno Generacional pre-plancha para el pelo: "No Rain", de Blind Melon.

No conozco a nadie que odie esta canción. Tiene esas notitas de guitarra al comienzo que la hacen fácil de identificar, y el video de la niñita vestida de abeja que todo el mundo rechaza pero que al final encuentra a un grupo de bailarinas igual a ella que la aceptan. Y la letra que tiene es simple pero tan universal que es imposible no identificarse con ella. "No Rain" habla sobre la depresión y cómo a veces la sentimos sin darnos cuenta ("And I don't understand why I sleep all day.")

A pesar de su letra triste la canción es alegre. Es como si el cantante se pregunta por qué se siente tan triste desde un estado completamente inocente, y quiere que alguien lo acompañe "I just want someone to say to me 'I'll always be there when you wake.'" Y le gustaría que sus mejillas estuvieran secas, así que por favor quédate con él para poder hacerlo.

Honestamente, ¿quién no se ha sentado en la ventana a mirar cómo llueve? ¿A ver cómo las posas de agua crecen con el agua? Y lo peor es que el protagonista se siente solo, y parece no percatarse del hecho de que su sentimiento de melancolía es tan universal que tiene a medio mundo coreando la canción cuando suena en la radio como si fuera el éxito reggaetonero del momento.

¿Algunas letras predilectas, chiquillos?

P.D: En momentos de felicidad o se baila o se canta, y cuando la felicidad es extrema, se canta SOBRE bailar. Así que pongo este clip de yapa.




miércoles, 4 de junio de 2008

Still a little bit of your face I haven't kissed.


Una de las cosas que más disfruto hacer es compilar CDs para otras personas. Lo considero un talento. Sí, así de buena soy. El truco: hacer que sea algo personal. Cualquiera puede armar un CD con bandas que sólo existen en MySpace o con lados b de artistas ultraconocidos, o con covers difíciles de creer (¿Franz Ferdinand cubre a Gwen Steffani? ¿Yael Naim a Britney? Say what????) con la sola intención de demostrar toda la música que conocemos, y que si ahora tú la conoces es gracias a mí que te la di a escuchar. Hay algo de arrogancia en ser melómano o lo más parecido a ello. Me encanta mostrarle grupos nuevos a la Isa, y si una de las dos no conoce a una banda o cantante es oficialmente una ereje.

No hay espacio para la arrogancia en un CD compilado. Sólo se pueden lograr con corazón y coherencia, dos elementos que pueden parecer opuestos. El corazón te indica qué canción tiene que ir en la colección, mientras la coherencia te dice que no puedes pasar de Bob Dylan a Pearl Jam sin una transición coherente; una canción que actúe como puente entre ambas.

Hace unos meses le compilé tres CDs a la Gringa, cada uno con un "motivo" diferente. Uno era de soft rock, el otro de canciones de distintas épocas (compiladas cronológicamente, por supuesto)
y el otro de... Hmm... se me olvidó. Bueno, la cosa es que las dos siempre diferimos en gustos musicales (encuentra que Badly Drawn Boy es casi Heavy Metal) y tuve que embutirle a Oasis hasta por las orejas hasta que le terminó gustando. Y le fascinaron los CDs que le envié, y dijo que era obvio que la selección de temas había sido minuciosa. No se equivocó. Necesité de al menos diez sesiones intensivas de revisión de iPod, soportes de discos que forman torres en mi escritorio, y antiguos mails en los que la Gringa mencionaba sus gustos musicales o canciones en particular que le significaban mucho. Ver cuáles de las canciones que le había enviado por mail le gustaban y así tratar de encontrar un estilo que no la asustara.

Como pueden ver, compilar un CD es una labor de amor. Si un hombre me regalara un CD compilado por él que acertara en mis gustos y recuerdos, me casaría al instante. Tendría que contener canciones que me han acompañado durante mi vida y que significan algo para mí. No quiero que me muestren más música nueva; eso lo puedo hacer sola o con mis amigas. Lo que quiero es que me "saquen el disco", que me identifiquen con unas 10 canciones que apenas las escuche logre visitar otros tiempos y emociones, que me recuerden quién soy con unos acordes, que cada canción invoque algo.

La fórmula para un CD compilado es la siguiente: cada canción debe llevar a la otra de manera natural, o lo más natural que permitan la instrumentación y el tempo. La idea es que nada se sienta forzado. La primera canción deber ser espectacular, idealmente con un riff o notas reconocibles para que puedas sonreir e identificar rápidamente lo que estás escuchando.

Así llegamos al primer track de mi Compilación Musical Que Resultará En Una Manipulación Amorosa:

1- Cualquier canción del Elton John de antaño, es decir, Tiny Dancer, Mona Lisas and Mad Hatters, Holiday Inn o My Father's Gun. Tiene que ser una de esas. Idealmente Tiny Dancer, porque el piano del comienzo inspira ternura, nostalgia y dan ganas de estar con gente que uno quiere. O Holiday Inn por el entusiasmo que no cae en aceleramiento.

El segundo track debe mantener el estándar o subirlo, pero hay que tener ojo con que las cosas no se vayan al demonio con el tercero.

2- Damien Rice - Cannonball, o Aimee, o Toffee
La primera tiene una letra preciosa (un verso le da el título a este post), pero es triste, al igual que Aimee. Toffee me fascina. Es alegre, en vivo, y con guitarra de misa.

Puede ser hora de tomar un riesgo. Vamos a hacer que este sea un compilado ecléctico. Y chao con las reglas que me autoimpongo. Saludemos al track #3

3- Jack Black - Let's Get it On
Su versión me gusta más que la de Marvin Gaye.

Y para continuar con la temática sensual, pasemos a una canción que suena sensual.

4- Zero 7 - Destiny
Esta canción me derrite. Quizás la debería haber puesto en el tercer track, pero me gusta que me sorprendan.

5- Bob Dylan - Just Like a Woman
¿Hay que justificar a Dylan?

6- Brett Bixby - City Lights
ADORO esta canción.

La cosa va demasiado romántica, así que agreguemos un poco de música para auto-en-camino-a-la-playa para animar las cosas.

7- Mojave 3 - Billoddity
La canción habla de drogas, creo, pero "holding hands and holding hearts" es un verso precioso.

8- Rolling Stones - Factory Girl, o She's a Rainbow.
Los Rolling Stones son increíbles; de otro planeta. Si vas a tener una canción de ellos que sea una diferente a Ruby Tuesday, Satisfaction, Brown Sugar o Street Fighting Man.

9- The Hollies - Jesus Was a Crossmaker
Esta canción me conmueve muchísimo. Cada vez que la escucho (y la canto) en el metro o en la calle se me aprieta la garganta.

10- Violent Femmes - Blister in the Sun
En mi casa habían dos casettes (iguales) de los VF, y me apropié de uno luego que rayé el de Nirvana en séptimo básico. Esta canción me acompañó desde octavo básico hasta que salí del colegio. Por suerte tenía dos copias. Con este grupo descubrí que era posible hacer buena música con una voz más o menos.

11- The Cure - Friday I'm In Love
¡Aaaaaaaah, la amo! Me hace tan feliz.

12- Oasis - Slide Away
En su versión eléctrica o acústica cantada por Noel, esta canción es maravillosa.

13- Nick Drake - Pink Moon
Nick Drake es un genio. Punto. Y otro punto. .

14- Coldplay - Shiver
Sigo creyendo que el mejor disco de Coldplay es Parachutes, y la euforia de esta canción es electrificante.

15- Pearl Jam - Jeremy, o Yellow Ledbetter, o Nothingman.
Me encanta Pearl Jam y canto en el mismo acorde de Eddie Vedder, así que me fascina cantar sus canciones.

Y así me tendrán en el dedo chico. Me encantaría poner más, pero 15 son suficientes por ahora. Re-leyendo se me quedan varias canciones afuera... pero no importa. Ya habrán más compilaciones.

Ahora por favor compartan algunos de los tracks de sus Compilaciones Musicales Que Resultarán En Una Manipulación Sentimental y veamos si logramos juntar suficientes como para hacer el primer Soundtrack para Un País Para Sofía.

Sex & The City: El Análisis

Sex & The City es una serie que no deja indiferente a nadie. Puede que la ames, la odies, o sientas un equilibrio de ambas. Mi caso es el último. Empecé a ver Sex & The City con la Ale y la Poli, mis fieles amigas del colegio, cuando la daban en HBO. Todos los sábados partíamos a la casa de la Poli, pedíamos una pizza y veíamos las nuevas aventuras de Carrie & Co. Éramos las tres y dos hombres: el hermano de la Ale y mi pololo de ese entonces. Recién ahora me doy cuenta de lo bueno que fue conmigo al aguantar la serie semana tras semanas. No pololeamos por mucho tiempo, pero el pobre se tuvo que mamar al menos cuatro capítulos, más que suficientes para alguien que no usa sostenes.

En un comienzo la serie era una gran comedia. Nos reíamos con las historias de Miranda, Carrie, Charlotte y Samantha, y la promiscuidad de ésta última era casi un ejemplo a seguir, en primer lugar porque era una mujer de cuarenta y tantos que se veía increíble y tenía pechugas más paradas que una, y también porque Samantha expele una libertad que creía no poseer. Años después, y viendo la serie más como una entretención que docu-ficción, Samantha me da lástima. Antes la frase "(vibradores y peluquería) esa es mi vida y no tengo por qué justificarla" se escuchaba poderoso. Hoy se escucha algo patético. Sí, la mina es profesional y le va bien, terminó con un mino rico con corazón que le aguantó un desliz y sobrevivió al cáncer, pero... ¿qué era Samantha antes de la segunda mitad de la sexta temporada? ¿Tenía sustancia? Hasta la quinta temporada sentía que no, aún cuando había pasado por una dolorosa ruptura sentimental con Richard Wright. Fue sólo cuando cuidó al hijo de Miranda y le regaló su hora a la peluquería a la pobre madre para que se arreglara la maraña naranja que me di cuenta que Sam era más. Otra aspecto de Samantha que siempre me gustó y sorprendió es lo cariñosa que era con Charlotte. Cuando una vieja rival del pasado le robó el nombre que Charlotte había inventado para su primera hija, Samantha reaccionó como si fuera el mayor acto de traición en la historia del feminismo, le dijo "perra" y se llevó a Charlotte lejos de la escena. Cuando iban por la calle Sam tenía una mano en el hombro de Charlotte, y cuando ésta tenía frío Samantha le sobaba el brazo. Eran las más opuestas de las cuatro, y tuvieron diferencias y peleas, pero al final siempre lograban aceptarse tal cual eran. Charlotte hasta le hizo queques en agradecimiento por tirarse a su hermano.

Miranda fue lejos el personaje con más desarrollo. Hay un arco de desarrollo muy claro que comienza en la primera temporada y sigue su curso natural hasta el final de la serie. Me parece que es el personaje más orgánico de la serie; la mujer más natural junto con Charlotte. Miranda partió cínica y terminó cínica, pero aprendió a ceder. No era gran fan de los cambios, pero tuvo un hijo en el momento más inoportuno y terminó casándose con el padre. Dejar al minísimo Dr. Leeds por Steve Brady (quien partió muy guapo pero con el tiempo naturalmente envejeció) demostró que estas mujeres no eran tan superficiales como creíamos. La de Miranda y Steve fue una relación realista: ella lo incentivó a superarse, él la ayudó a bajar la guardia y dejarse querer. Terminaron dos veces y en su tercera unión se casaron; estaban juntos y separados a la vez, se permitían ser vulnerables frente al otro. Uno de los momentos más reales de la relación, a mi juicio, sucede cuando Steve quiere vivir con Miranda, y luego de que ella le trasmite toda su neurosis y reservas con respecto al tema a sus amigas, llega a su departamento y se le cae un tarro de salsa. Es suficiente para que ella le diga que le da miedo que Steve vea cómo es realmente, y que todas las cosas que ella cree son grandes defectos (como la facilidad para romper cosas y tener esponjas fétidas en el baño) son un problema en su cabeza y en ningún otro lugar. Steve sabe que no es perfecta. Miranda puede ser natural a su alrededor, y eso le da más libertad que seguir como soltera empedernida.

La que no se permitía ser natural era Carrie. Hay un episodio en la primera temporada, la primera vez que está con Big, en que le confiesa a Miranda que se ha descubierto posando frente a él porque siente que tiene que ser el ideal de mujer que ella cree que Big quiere. Las inseguridades de Carrie fueron el combustible para el resto de la serie. Todos tenemos inseguridades, pero en el caso de Carrie, se convirtieron en un egocentrismo insoportable. En la cuarta temporada descubre el anillo de compromiso que Aidan le iba a regalar y lo encuentra horrible. Tanto que vomita. Su reflexión es: "¿Cómo puedo casarme con un hombre que no sabe qué tipo de anillo me gusta?" Para alguien que dice saber tanto de hombres me parece MUY estúpido que asuma que los hombres saben algo de joyas. Además Aidan usaba anillos turquesa y camisas horribles; era obvio que el pobre hombre no entendía mucho lo que era el estilo. Y nunca se sabía lo que Carrie se iba a poner. Podía andar con un vestido maravilloso o con una polera vintage de Mickey Mouse. Ni yo que soy mujer le habría achuntado con el anillo. Aunque para ser honesta, ni un ciego compraría ese anillo que eligió Miranda para Carrie.

La serie tenía tramas muy firmes, siempre acompañadas de una subtrama. El episodio más débil, a mi juicio, es en el que se toca el tema del aborto. Una serie ultra-femenina (y muy feminista) tiene que tocar ese tema que es tan de las mujeres, pero Sex & The City recién abordó el tema en la cuarta temporada. Miranda descubre que está embarazada, y obviamente nos enteramos que Carrie también pasó por lo mismo hace unos trece años con un mesero que conoció una noche. Justo cuando creía que la serie iba a tomar sustancia me encuentro con que lo que Carrie más defiende no es su decisión de abortar, sino que aclarar que el mesero trabajada en The Saloon y no en Friday's, porque eso sí que sería una tragedia. Al parecer abortar no era lo más alarmante, sino de quién era la guagua que estabas abortando. En el tercer acto Carrie vuelve al lugar de los hechos, donde encuentra al mismo mesero con el que se había acostado hace trece años en medio de una borrachera, y éste no la recuerda para nada. Y viene la voz en off: "Ahí supe que había tomado la decisión correcta." What the fuck???? Conoció al tipo una vez hace trece años, los dos estaban ebrios, ¿y como no la reconoce se siente tranquila con su decisión? Es OBVIO que no la iba a recordar. Me parece mucho más creíble y hasta legítimo decir "mira, tenía 22 años, estaba curada, y sabía que no volvería a ver a este tipo."

Podría escribir párrafos y párrafos sobre el egoísmo y superficialidad de Carrie, pero simplemente tengo que hablar de Charlotte, mi personaje favorito junto con Miranda. Kristin Davis partió como villana en Melrose Place y terminó como inocente princesita en Sex & The City. En buena hora hizo esa transición de drama a comedia, porque tiene un timing impecable. Charlotte era una cuica-latina. Cuica, porque vivía bien, tenía una carrera como administradora de una galería de arte y quería un príncipe azul a toda costa. Latina porque quería casarse y tener hijos. Cuica porque no quería bolsitas de té por todo el departamento. Latina porque se bancó una suegra del demonio y re-negoció su contrato prenupcial con esa bruja porque sabía que valía mucho más de lo que ella creía. Cuica porque se casó con un doctor guapo. Latina porque se casó con un peladito buena onda que la adoraba. Charlotte partió queriendo el cuento de hadas y lo obtuvo, pero primero tuvo que pasar por muchos obstáculos, y al final su cuento de hadas sufrió muchas alteraciones. Resulta que el hombre de sus sueños no era alto, guapo, ni cuico – aún cuando se casó con uno. El verdadero hombre de sus sueños era judío, transpiraba por todas partes y le gustaba pasearse en pelotas por la casa. Ahí vemos el verdadero cambio de Charlotte, quien se convirtió al judaísmo por su verdadero amor. Claro que los más cínicos lo pueden interpretar como una mujer treintona desesperada por casarse y que se conformó por un abogado que tiraba como los dioses y la trataba como reina. Pero yo creo en el amor de Harry y Charlotte. Y se me llenaron los ojos de lágrimas cuando éste le propuso matrimonio en la sinagoga (Badly Drawn Boy aportó con buena música) y cuando le mostró la foto de la guagua china que adoptaron.

La mejor temprada de la serie es la cuarta. Dejamos un poco de lado la superficialidad y los zapatos y la ropa de diseñador (aunque siguen muy presentes en la pantalla) y descubrimos que los personajes tienen padres. Muere la madre de Miranda, y hasta Aidan y Steve parten al funeral. También nos enteramos de que el padre de Carrie la abandonó a ella y a su mamá cuando la futura columnista tenía cuatro o cinco años. Es en ese momento en los que se hace una de las intervenciones más asertivas de la serie, y obviamente viene de un actor invitado y no de los actores regulares. "Tu padre se fue sin respuestas, y tú te ganas la vida haciendo preguntas." Luego, en la privacidad de su departamento, Carrie abre un libro y saca una foto de ella con su desaparecido padre. En un momento pensé que iba a llamar a su mamá o al menos a nombrarla, pero se concentró en los efectos que la ausencia de su papá habrían causado en su vida. El concepto se desinfla cuando Miranda dice "mi padre llegaba todos los días a las 9:00 en punto y no sé nada de hombres." Y nunca más se habló de papás o mamás en toda la serie. En una sociedad como la nuestra latinoamericana los padres son todo. En la serie fueron olvidados por completo. Algo sabemos sobre los padres de Samantha ("A mi edad mi madre tenía tres hijos y estaba casada con un borracho") y de Charlotte ("Mis padres creen que cualquier problema sicológico se resuelve con ejercicio; por eso todos somos buenos jugadores de tennis"), pero más que eso nada. Incluso, cuando se hace alusión a ellos siempre es de manera muy formal, padre y madre, nunca papá y mamá. Esto para no desviar las mentes de los espectadores y justificar las personalidades de estas mujeres como resultados de infancias disfuncionales. Las cuatro mujeres son como son porque ELLAS lo quisieron así. Esa es la esencia de la serie. Yo, libre, elijo, mío. Y eso las hace "poderosas."

Me parece que hay muchas personas que se olvidan que hablamos de una serie y la ven más como guía de vida o algo a lo que debemos aspirar. Más allá de las inverosimilitudes de la serie (todas centradas en dinero y el hecho de que Carrie nunca podría vivir la vida que tiene con las dos chauchas que gana; es bohemia pero vive como los ricos) son muchas las mujeres que aspiran a tener ese PODER femenino. Quizás es una manera de desviar culpa o de vivir como mujeres del siglo XXI, pero en última instancia, las cuatro mujeres de la serie sí dependen de los hombres. Miranda resume los más de noventa capítulos con una frase: "Alegamos porque no tenemos novios y nos quejamos cuando los tenemos." El constante tira y afloje, y esa dependencia que ocultan y manipulan para que pensemos que estas mujeres se las pueden solas. Cuando Carrie debe conseguir dinero para comprar su departamento rechaza el cheque de Big y la ayuda de Samantha y Miranda, pero finalmente acepta el anillo de compromiso de Charlotte. ¿Acaso no sabe que un hombre compró ese anillo, y que como recién divorciada, Charlotte no necesita dinero, por lo tanto el anillo es simplemente otro accesorio más para su ya abultado joyero? Pero preferimos ignorar todo eso y ver el gesto como solidaridad femenina. Es mucho más bonito y requiere de menos cuestionamiento.

Uno de los grandes aportes de la serie ( y es justamente el más superficial y feminista de todos) es que se objetiza a los hombres. Gracias a las andanzas de Samantha pudimos ver todo tipo de especímenes, todos con buenos cuerpos y preciosas caderas (de esas con los huesos bien marcados) y hasta traseros tan perfectos que parecían esculpidos. Sí, Samantha fue la más desnuda de todas, pero fue superada en número por todos sus amantes. Por lo menos tenía buen gusto la cabra. Más sabe el diablo por viejo que por diablo, dice el refrán. Y no estoy diciendo que Sam es vieja. Es sólo un decir. Otra que se empelotó bastante fue Miranda, pero lo de ella – una vez más – fue más real, porque era la única que se permitía verse fea durante el acto sexual, haciendo muecas que no la favorecían y ruidos muy poco sensuales. Y sus encuentros eran más realistas que las acrobáticas hazañas sexuales de Samantha (columpios, lucha libre, subir un sillón a la cama para tirar sentada.) Que los hombres fueran objetos tenía mucho sentido, ya que las cuatro mujeres eran materialistas y preocupadas de la estética, por lo que no era llegar y salir con alguien poco atractivo. Eran mujeres inteligentes, independientes y atractivas, como Carrie repetía una y otra vez, por lo que no merecían menos que perfección. Hasta que Charlotte se casó con Harry, sorprendiéndose a sí misma más que a cualquier otra.

Desde el punto de vista de guión, la serie era muy firme. Aunque a veces me agotaban los juegos de palabras de Carrie (que parecían ser lo único que justificaba su profesión de escritora) del estilo "un par de horas después, una pareja preparó un par de platos para un par de parejas." Los one-liners, esas frases que funcionan por sí solas, eran mucho mejores que todos esos rebuscados trabalenguas que uno podía predecir apenas comenzaba la escena. Mientras algunas opciones de palabras parecían ser elegidas minuciosamente para lucir el 'talento' de Carrie, resultaban mucho mejores los comentarios más naturales y sarcásticos de Miranda, o las explosiones inesperadas de Charlotte. Notable es su reacción cuando descubre que Samantha se acostó con su hermano y sin pelos en la lengua le dice a la femme fatale: "¿tu vagina está en la guía turística de Nueva York? Porque debería estarlo; todo el mundo pasa por ella." Además de las risas, hubo momentos realmente emotivos y muy reales, en su mayoría proporcionados por Miranda. Sus segunda ruptura con Steve, la muerte de su madre, su primera gran pelea con Carrie, su relación con su hijo... Y el guión y la sutil actuación de Cynthia Nixon lo hicieron más creíble.

Como diría Carrie, "No puedo evitar preguntarme" cuál fue el verdadero legado de Sex & The City. Para mí siempre fueron mujeres treintonas que desarrollaron cinismo después de años de decepciones, que vivían su vida como querían, y que a pesar de sus diferencias se aceptaban mutuamente hasta cierto punto. Para otras, Sex & The City es a lo que toda mujer debería aspirar. Hay veinteañeras que creen que la promiscuidad es la solución para todos los males y la mejor manera de pasarlo bien. Si las mujeres de la serie eran promiscuas es porque no tenían tiempo que perder (sea suficientemente válido o no), no creían en el romance y no estaban para hacerse de rogar. Eran lo suficientemente seguras como para hacerse dueñas de su sexualidad y no temían reconocer su necesidad biológica por un poco de sugar. Pero por supuesto la serie ha explotado desde su final y ahora las cuatro cabras son íconos de la moda, y todas las vemos como ídolas por cómo se visten y los lugares que visitan.

Ahora la serie tiene película. Las críticas no son muy favorables; se ha dicho que es sólo un catálogo de temporada con muy poco desarrollo de personaje. Pero la película tuvo record de ingresos en su primer fin de semana (el 85% del público era femenino.) Es como Chuck Norris para minas. Mucha trama no debe tener, pero igual la voy a ir a ver para reírme un rato. Por eso también veo los DVDs y capítulos que me faltan en internet. La serie es entretenida, absurda, graciosa, y cada cierto tiempo te sorprende con una dosis de realidad. Pero no es más que eso.

martes, 3 de junio de 2008

Agenda Semanal

Algunas cosas choris que descubrí por ahí por ahí.

Música

Sigur Ros nos deja bajar el MP3 de Gobbledigook. Sólo escribe tu mail y tu país. (Sigur Ros)

Las 100 mejores canciones de guitarra según Rolling Stone. No sé qué tanto les puedo creer, ya que se dignan a hablar de rock luego de poner a Britney en la portada, pero por otro lado, en esta revista partió Cameron Crowe, así que algo deben saber de lo que hablan. Lo que he visto hasta el momento se ve bien. (RS.com)

Cine

TIENEN que ver este trailer. En "El Curioso Caso de Benjamin Button" Brad Pitt interpreta a un hombre que envejece al revés. Es cinematográficamente orgásmico. (Gracias a Mono con Navaja por el link que SÍ funciona.)



"I thought you might be worried about the security of your shit." (Burn After Reading)

"Dickwise... what are we talking about?" (Zack & Miri Make a Porno)

Ocio

La Isa se va a morir con esto: Tag Galaxy es una página que toma todas las fotos de Flickr y las agrupa en planetas y galaxias según estés relacionadas. ¿No se entendió? Escriban "Chaplin" o cualquier otra palabra y tendrán el mejor observatorio de cultura pop. (TagGalaxy)

Hay dos páginas gays, AfterElton para ellos y AfterEllen para ellas (que son los dos nombres más gays que podrían tener), y ambos eligieron las 100 personas más atractivas de sus respectivos sexos - y para sus respectivos sexos. ¿Cuáles serían sus opciones? Mis top 5 son:

1- Michelle Pfeiffer
2- Kate Walsh
3- Kate Winslet
4- Tina Fey
5- Chelsea Handler

¿Podrán los hombres heterosexuales hacer este ejercicio con la misma facilidad que una mujer? Espero que sí.

Saludos a mis 4 lectores fieles.

lunes, 2 de junio de 2008

Bernales SuperStar


Algo importante sucedió la semana pasada y el fin de semana. El pueblo chileno lloró y salió a ver el último recorrido del General José Alejandro Bernales por las calles de Santiago. Tres días de duelo nacional, la presidenta con la voz quebradiza, carabineros aguantando las lágrimas en las calles, homenajes varios y arreglos florales creados especialmente para el fallecido en la pérgola de las flores. Las noticias estuvieron inundadas con la cobertura de la muerte, la traída de los cuerpos a Chile, las preparaciones para el cortejo y hasta la niña que le cantó Ave María en el funeral.

La pregunta que salió al tapete en el almuerzo dominical fue la siguiente: ¿era para tanto? Cierto, Bernales fue un buen hombre y se merecía un responso con todos los honores habidos y por haber. Pero seguramente la mitad de Chile se enteró de quién era realmente el General Director de Carabineros de Chile cuando se supo la noticia de su muerte. Había escepticismo en mi hogar sobre cuánto era metida de mano de la prensa y cuánto era sentir nacional.

Cuando comenzó la cobertura se supo mucho más sobre Bernales, y poco a poco su calidad humana fue dada a conocer a Chile entero. Su cuidado por las viudas de Cabos asesinados, su preocupación por un rendimiento eficiente de sus carabineros (que incluyó reparticiones de libros sobre trabajo en equipo y eficiencia en el trabajo), su estadía en la Araucanía y cómo lidió con un grupo extremista de la zona, las lágrimas que derramó por los carabineros muertos que repetían una y otra vez en las noticias de las 9:00. Pero lo que más habla sobre la calidad de alguien son las reacciones de sus subalternos. Y no había paco con los ojos secos estos últimos tres días. El cariño que sentían los carabineros de Chile por Bernales es algo que debería cesar todo cuestionamiento con respecto a qué tanto impacto debía causar su muerte.

Una cosa es la reacción de carabineros y otra la de la gente. Viendo las noticias y el eterno funeral se me llenaron los ojos de lágrimas. Este hombre era un patriota, y uno bueno de adentro, que al cuerpo le decía "MIS" carabineros, como si fueran sus hijos. ¿Y qué me parece la reacción del pueblo, esas 50.000 personas que lo fueron a despedir a las calles? Me parece excelente. Que esto nos sirva para valorar y apreciar y darnos con una piedra en el pecho por el cuerpo de carabineros que tenemos en Chile.

Que lo homenajeen hasta el cansancio y que lo lloren hasta el próximo año. Hagan una película biográfica si así lo quieren. José Alejandro Bernales fue un héroe moderno. Por su integridad, su vocación de servicio, su sensibilidad, su deseo de hacer las cosas bien y sus valores.

Que sea un ejemplo para todos y nos dejemos de hacer las cosas a medias porque lo podemos hacer mañana o "nadie da el 100%". Bernales lo dio y lo velamos por tres días. Esa es la verdadera recompensa al trabajo bien hecho, aún si hacer las cosas ben signifique llegar un poco más tarde a la casa y estresarse un poco. Evidentemente tenemos potencial para ser buenas personas y dedicar nuestras vidas al bien.