miércoles, 23 de noviembre de 2011

El Problema de Britney.

Ayer, al igual que miles de personas, asistí al concierto de Britney Spears en el estadio nacional. Mientras todos se fijaban más en su cuerpo y en los temas que faltaron, en varias ocasiones me sorprendí a mí misma parada en cancha, mirando el monitor gigante con la imagen en vivo de la princesa del pop... y sintiendo pena por ella.

Britney ya no es la performer que fue a comienzos de los '00. No baila con el mismo entusiasmo, no dobla con exactitud (todos sabemos que Britney no canta en vivo), y los únicos momentos genuinos del show fueron cuando hacía una pausa y los fans gritaban con éxtasis. Y se le escapaba una carcajada, como si se acordara que por ésto (y por los millones) renunció a su vida privada. Fuera de esos momentos de espontaneidad, Britney era un robot. Ahora toca mover los brazos así, ahora toca doblar esto, ahora me muevo para allá. En su cara se veía que llevaba una lista mental de las cosas que tenía que hacer. Se veía concentrada, como si en cualquier momento se le fuese a escapar el control.

Sí, el setlist dejó mucho que desear (¿cómo no cantó Oops! I did It Again?), lo que hay que considerar es qué tipo de artista es Britney; qué va a hacer en las próximas décadas.

1- Britney no es cantante.
Britney nunca se ha destacado por sus cuerdas vocales. Tiene una voz de niña que puede asumir matices sensuales en segundos, pero no es cantante. Christina Aguilera es cantante. Viene de la misma escuela de Britney, pero tiene un vozarrón impresionante (siempre he sentido que Christina necesita trabajar con otros productores y no tratar de ser pop, sino enfocarse en el estilo que explotó con su personaje Baby Jane). Ella puede cantar en vivo por hora y media y dejarnos impresionados a todos con su histrionismo vocal. Eso no ha pasado ni nunca pasará con Britney y todos los sabemos. Eso no es lo que nos quiere vender.

2- La Letra.
Sí, Britney ha escrito algunas canciones, pero ninguna que nos revele alguna capa de profundidad o nos de un vistazo a su intimidad. Las canciones que escriben para ella tampoco tienen un ápice de profundidad que trascienda lo pop, lo que hace que su catálogo de canciones esté limitado a éxitos de ese género (y ahora último dance, lo que me parece una buena jugada de su parte), pero ninguna balada. Don't Let Me Be The Last To Know es un placer culpable, pero nada más. Desde su producción musical y letras e interpretación, nadie la recordará como un himno como sí lo fue Beautiful. I'm Not A Girl, Not Yet A Woman pudo haberse acercado más, pero no la incluye en su repertorio en vivo, quizás porque le parece anacrónico cantar sobre ese tiempo entre adolescencia y adultez cuando está a punto de cumplir 30 años. El no tener una balada hit no le permite sentarse al lado del piano a hacer una sentida interpretación y dejarnos a todos con nudo en la guata. Y ahí está el otro problema: sus canciones no te hacen pensar. Te dicen lo que siente. Todos los cantantes hacen una canción sobre la fama; Britney hizo Lucky. Lucky, CSM. LUCKY.

3- Baile/Se Nos Vino el Viejazo
Britney no es vieja. De ninguna manera. Pero ya no tiene 21. Creo que 27 es una edad aceptable para que un cantante baile todos sus temas. La coreografía entretiene, pero no puede ser el 50% de tu show cuando el otro 50% es playback, menos cuando no le pones empeño a ninguna de estas partes. Madonna baila en sus shows, pero no es todo lo que hace. Se mueve, manosea a los bailarines (porque eso es lo que hace Madonna), da unos pasos, pero no sigue la misma coreografía del cuerpo de baile. Tiene sus propios movimientos, y cuando los ejecuta, lo deja todo. Hace la pega. Britney se veía tan desganada y mecánica moviéndose (a medias) que uno se pregunta para qué se molesta. Y es porque así comenzó su carrera, así siguió, así nos la vendieron, y nunca tuvo la transición a "Mi Disco Serio/Emocional"... porque tampoco se lo pedimos, y tampoco creo que nos guste, porque Britney no es de esa onda. En una entrevista le preguntaron cuál era su mayor desafío y dijo "hacer ejercicio." Esa es toda la profundidad que nos deja ver, y jamás sabremos si hay más ahí. Como no puede tener un disco personal, tiene que seguir haciendo pop y dance, y ella cree que la única manera de ser estrella pop y dance es si baila durante todo el show. No es así. Mira a Cher. Mira a Madonna. Deja que los bailarines hagan la pega, tú pasea por el escenario, juega, etc... No tienes que bailar si no quieres, pero si lo vas a hacer, por la chucha: PONLE EMPEÑO.

4- Público objetivo.
Britney primero encantó a adolescentes, hombres y mujeres. Luego le vino el nervous breakdown y ya no se veía guapa y (la mayoría de) los hombres la cambiaron por nuevas cantantes con más pelo y menos kilos. Las mujeres nos quedamos porque pucha, es Britney. Crecimos con ella, hay cariño, y nos encanta burlarnos de E-Mail My Heart al mismo tiempo que la cantamos con ojos cerrados y puños dramáticos. Britney lo estaba pasando mal, le querían quitar a sus hijos, terminó en el hospital agobiada por paparazzi y necesitaba que la apoyáramos. Sin embargo la vimos en el escenario anoche y lo que más se escuchaba era "está gorda." Britney no está gorda, pero sí está pasada de peso en comparación a como se veía en Slave 4 U. Y ya no tiene para qué tener ese cuerpo perfecto. Ya es una estrella, ya no tiene 21 años y ya tiene dos hijos. No es esclava de dietas, lo pasa mejor (eso espero), está más en control. Anoche la vi más rellenita, pero no gorda. Tenía todo bien afirmado y lo que más le critiqué con respecto al físico fue el pelo y el vestuario (excepto el kimono que usó para Toxic). Entonces, ahora que los hombres no la encuentran rica y las mujeres le estamos prestando más atención a cantantes con catálogo más rico (como Adele y Lady GaGa), ¿quién vendrá por Britney? Simple: la comunidad gay. Fueron los que más cantaron, los que mejor lo pasaron, los que menos criticaron a la princesa caída en desgracia.

5- Factor X
Britney es similar a Madonna en términos de ser una megaestrella con poco talento. Las dos se vendieron bien: Madonna usó el sexo, Britney la imagen All-American Girl (y luego su etapa 'I'm not that innocent'), las dos bailan, las dos tienen una gran lista de hits que fueron hechos especialmente para discoteques, las dos viajan con giras espectaculares. Pero Madonna tiene algo que Britney no demuestra: ambición.

Y vuelvo a mi punto del comienzo: Britney se veía aburrida, desmotivada. En su cara se leía "I'm over this shit", pero sigue arriba del escenario, haciendo una performance a medias... porque como que ya no le interesa. Puede quedar Britney para rato, siempre y cuando se reinvente como ya lo hizo Cher, como lo hizo Madonna, como lo hace con tanto empeño Lady GaGa. Pero que le ponga empeño. Póngale Wendy, Britney. La estaremos esperando. Y si ya te aburriste, entonces viva su vida, mija. Hay 10.000 chicas que quieren ser la próxima Britney, y de ti depende darles la pasada, o bloquearles el paso y decirles: It's Britney, bitch.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Matrimonio para todos

Quiero comenzar diciendo que en este post no alcanzo a cubrir todo lo que quiero decir, así que hice lo posible por reducirlo lo más que pude.

El matrimonio es una entidad que evoluciona. En la antigua Grecia, los hombres terminaban su servicio militar más o menos a los veintitantos o treinta años y luego se casaban con una "mujer" de 11, 12 ó 13 primaveras. Hoy en día eso tiene un nombre en la cultura occidental: delito. En su tiempo era socialmente aceptado, pero hoy sería visto con repudio. ¿No es normal, entonces, si la sociedad evoluciona de manera natural, también lo haga el matrimonio?

Hace un siglo las mujeres no podíamos votar. A mediados del siglo XX comenzamos a salir de la casa y hoy en día competimos, aún disparejamente, con los hombres en el mercado laboral. Cabe destacar que una mujer tiene la opción de salir de la casa y ser independiente. La que quiere lo hace, la que no, se queda en casa, y también están las que siguen ambas opciones. No por eso una es mejor que la otra o es más o menos mujer. La belleza de todo es que está la opción.

Hay gente que prefiere estar sola, hay otros que quieren tener a alguien al lado para envejecer juntos. Hay muchas razones para casarse, pero la que continúa dominando a la raza humana es el amor. De acuerdo, hay gente que se casa con otros objetivos donde no prima el amor (ciudadanía, dinero, seguridad, etc...), pero me quiero referir a los que deciden unirse por la gran causa de todos. El amor. Sí, amor. Lo voy a decir una vez más para los que se están sintiendo incómodos: AMOR. Estamos más cínicos que en otros tiempos, y tal vez no dudamos en burlarnos de las cursilerías de parejas enamoradas, pero no creo que hayamos llegado al nivel de ignorar la existencia del amor.

Todo ser humano tiene la capacidad de amar y el derecho de manifestarlo de diferentes maneras. Una de esas maneras es el matrimonio. Un proyecto en común, un plan para el futuro, el deseo de estar para siempre unidos a otro ser humano. Además de los beneficios civiles que vienen con el matrimonio, también es una expresión de amor. La más pública de todas porque le anuncias a la sociedad que ya tienes compañero o compañera.

Entonces, si le estamos negando el derecho a casarse a parejas del mismo sexo, ¿no estamos de alguna manera diciéndoles de qué manera pueden amar? ¿Queremos entender que tus derechos ciudadanos cambian según con quién compartes tu cama?

No les estamos diciendo que no se amen, tampoco les pedimos que se separen (aunque eso quieren los más extremistas, pero escribo esto partiendo de la base que ellos no quieren ser parte de esta discusión), pero sí les estamos rayando la cancha. En palabras simples, le estamos poniendo límites. Tengo muy claro que no es necesario casarse para demostrar amor, pero el matrimonio sí es un derecho. Más allá de los términos emocionales, el matrimonio está disponible para todos los ciudadanos. Excepto para los homosexuales. Se espera que cumplan con todas las otras funciones de los ciudadanos heterosexuales, como por ejemplo votar, pagar impuestos, y cumplir la ley. Pero no pueden acceder al matrimonio.

Es muy común creer que la influencia de la iglesia tiene fichas en esta mano, y en eso estoy de acuerdo. Las autoridades eclesiásticas tienen voces que gozan de alta influencia en nuestro país, aún cuando el matrimonio como institución no fue creado en el Vaticano. Para muchos el matrimonio no tiene nada que ver con la religión, pero aquí debo hacer una observación. En las religiones, al igual que en el matrimonio, uno pertenece porque cree. Nadie se casa teniendo por seguro que todo va a resultar bien. Nos casamos determinados a hacer que todo funcione, pero también con una alta dosis de fe. No sé lo que puede pasar mañana, pero tengo fe en que mientras estemos juntos, todo va a estar bien; si estamos mal como matrimonio, espero que lo solucionemos. Ese es el compromiso que tomamos al casarnos. Con estos símiles entre matrimonio y religión no estoy sugiriendo que el matrimonio es patrimonio de la religión, sino que es patrimonio del hombre como especie. Así como tengo libre albedrío para creer o no creer en Dios, tengo la misma opción con el matrimonio. Quiero o no quiero creer. El matrimonio es más que una institución ciudadana o de la iglesia. Es un paso que podemos dar como seres humanos, pero que está regulado por el estado.

El tema del contrato no es menor . Hay tantos casos de parejas que han sido compañeros/as toda una vida, y al morir uno de ellos los bienes pasan a los familiares más cercanos. La familia de sangre es importante, pero ¿qué pasa con su pareja? ¿No formaron acaso su propia familia? Hay tantos que creen que el matrimonio entre homosexuales va a destruir la institución. ¿Por qué? ¿Me van a decir, acaso, que todos los divorcios que han ocurrido y que vendrán son culpa de los homosexuales? ¿Creen que si se aprueba el matrimonio para todos van a haber divorcios masivos por parte de lo heterosexuales? También están los otros extremistas que creen que la aprobación de esta ley va a llevar a gente a pedir casarse con su perro o con objetos, y a esos hay que pararles el carro. Si hay alguien que ve la necesidad de casarse con su mascota es evidente que esa persona tiene problemas serios, a diferencia de los homosexuales, que son personas tanto o más funcionales que los heterosexuales. Son gente que trabaja, estudia, contribuye, carretea, ríe, llora, y hace las mismas cosas que el resto. Son como tú y yo, pero no pueden casarse.

Aprobar el matrimonio entre homosexuales haría maravillas en pro de la tolerancia. Y sí, que se llame matrimonio. Llamarlo 'unión civil' es casi un placebo para no incomodar a los más conservadores. Deberían tener el derecho de llamarlo matrimonio y que incluya todos los beneficios, tanto legales como culturales. Decir "sí, que se casen pero que no lo llamen matrimonio" es como decirle a alguien que no puede comprar su casa propia, pero que por favor acepte arrendar otra propiedad. Y al final es eso lo que me molesta. Las soluciones parches o a medias que impiden la integración absoluta de las minorías en la sociedad. Homosexuales, lesbianas, transexuales y bisexuales seguirán existiendo hasta el fin de los tiempos, y va a llegar el minuto en que no podremos seguir ignorando sus derechos de ciudadanos. La integración tiene que llegar y cuando lo haga esas personas ya no serán simples arrendatarios a quienes permitimos vivir con nosotros. Van a tener su hogar junto al nuestro, y finalmente podrán decir que se sienten en casa en nuestra sociedad.

sábado, 21 de mayo de 2011

Cuando los caminos se separan

Hace unos días leí una columna muy buena en Thought Catalog sobre la devastadora experiencia de perder a tu mejor amigo o amiga, y cómo lidiamos con la situación. En lo personal, he observado que a la hora de hablar del tema con otras personas hay que resguardarse un poco. Las veces que he demostrado tener mucha pena por estar en una mala situación con una amiga, casi siempre escucho el comentario "Ay, ni que te hubieran pateado." Y es que pareciera que la gente quiere ignorar el hecho que las amistades también son una relación sentimental, solo que cuando se acaba no te preguntas a quién vas a besar, sino que quién te escuchará.


Hay gente que te cae bien. Hay gente con la que puedes echar la talla o salir a carretear. También hay gente a la que necesitas en el sentido más puro de la palabra. Gente que es la primera en enterarse de las buenas y de las malas noticias, ya sea a la hora de almuerzo o a las tres de la mañana. Gente por la que metes las manos al fuego y haces hasta lo imposible por estar ahí y asegurarles que cuentan contigo, y esa gente te devuelve la mano de la misma manera y por un momento crees que la amistad durará para siempre.


Hay veces que tienes peleas grandes que lo cambian todo y una nueva gama de emociones sale a flote. Pero hay otras ocasiones en que no hay pelea. La amistad simplemente se desvanece. Miras hacia atrás y la persona estaba contigo, hoy miras hacia el lado y parece estar caminando al lado tuyo pero más lejos... Y miras hacia adelante y ya no la ves. No hay dramas ni conflictos que hayan gatillado este distanciamiento, la ausencia simplemente aparece. Esa persona ya no está en tu vida. Los caminos se separan, crecemos, nos convertimos en otras personas y finalmente no puedes entender cómo era posible que pudieran pasar horas al teléfono. Se acaba la curiosidad, el interés. Solo quedan tallas internas de hace años que no tienen mucho sentido hoy pero que las mencionas para evitar un silencio incómodo. Ahora escuchas las tallas frescas y no te causan gracia, y las tuyas son recibidas con una sonrisa más forzada.


Algo sucede. Nada extraordinario ni repentino. Es un proceso lento, un cambio tan sutil pero tan constante que llega el día en que miras a esa persona y ya no se reconocen. ¿De verdad fuimos tan cercanos? Las fotos en Facebook me indican que sí, y esos dos años que pasaron desde que tomamos las fotos se sienten como diez. ¿En qué minuto crecimos? Nos dejamos de buscar. Si nos encontramos, hablamos casi metódicamente y los silencios se hacen más largos, el contacto visual se hace más incómodo y todo lo que está alrededor parece mil veces más interesante que mirar a la otra persona. Y disfrazas la incomodidad prendiendo otro cigarro, o jugando con la pajita de tu jugo, o te abrochas los zapatos. Porque no quieres que se note demasiado que no tienes ningún interés de estar ahí. Suena duro, pero finalmente es eso. Te da lata. Te da lata este ser humano que adorabas y que ahora a duras penas haces partícipe de tu vida. Pero no quieres que quede en evidencia que nos aburrimos juntos, porque algo de amor queda y no quieres herir a la otra persona, y esa persona tampoco te quiere herir a ti. Son cordiales, pero tampoco hacen planes para volver a verse, y si los hacen, son muy vagos. Algo para terminar el encuentro de manera correcta.

¿Dónde se va todo ese amor? Queda en los recuerdos de un tiempo pasado, y cada vez que nombren a esa persona que ya no camina contigo no vas a sentir ni rabia ni odio, ni siquiera pena. Porque no pasó nada malo. Con suerte puedes identificar las razones del distanciamiento, pero sabes que esa persona fue especial en tu vida, y tú en la de ella. Quedan historias, fotos, viajes, y puedes nombrar cada momento en el que esa persona te hizo feliz, como al doblar la esquina de las páginas favoritas de un libro. Te acuerdas de ese primer abrazo con sentimiento, cuando te secaron las lágrimas, cuando trataron de hacerte reír con un mal chiste para no verte sufrir ni por un segundo. Por un momento te preguntas por qué ya no está en tu vida, por qué no puede ser todo como antes.


Porque la gente cambia. Las prioridades y los intereses ya no son los mismos, y así también cambian tus necesidades. Somos otras personas. Creíamos conocernos tan bien, pero hoy no nos distinguimos en una multitud. No sé si hay ganas de redescubrirse, aunque a veces sucede. Vuelves a encontrarte con alguien que habías dejado atrás hace años, y usas esa base de cariño para construir algo nuevo. Algo más maduro, más racional pero no por eso menos emocionante. Y cuando te das cuenta que dejaste a alguien atrás, queda la esperanza que te la toparás de nuevo más adelante y que, con algo de suerte y de trabajo, podrán escribir un nuevo capítulo.


Pero ahora no sientes eso. En tu corazón les deseas buen viaje a esas personas que vieron algo en ti y nunca olvidarás lo que viste en ellos. Te preguntas si sus caminos se cruzarán nuevamente y volverán a descubrirse, y tal vez ese cariño que creías muerto simplemente ha estado dormido todos estos años.

jueves, 19 de mayo de 2011

7 Cosas Que Aprendí de Chile Cuando Viví en Nueva York

Estoy pronta a cumplir un año de la fecha en que partí a la Gran Manzana por tres meses. Algunos pueden pensar que no es suficiente tiempo como para tener una mirada objetiva de una sociedad, pero es mi experiencia que al mes de tener una rutina en otro país ya comienzas a sacar conclusiones de tu patria, y con cada semana que pasa esas observaciones se confirman o se corrigen. Ahora que llevo bastante tiempo de vuelta en Chile siento que puedo compartir algunos puntos que me llaman la atención de nuestra sociedad.

1- Perdemos demasiado tiempo saludando de beso a gente que no conocemos.
¿Les ha pasado que son los últimos en llegar a un cumpleaños y les toca saludar a todos, y a veces como que uno se agota y hace un "HOLA" general moviendo harto la mano para que todos te vean y luego no puedan decir que no saludaste? Saludar de beso es una tradición casi tierna que poco a poco se ha convertido en una carga. Siento que en el ambiente personal es más correcto que en el profesional. Me parece raro y hasta inapropiado llegar a una reunión con gente que no conozco y saludarlos de beso. Es incómodo, forzado, y al final trivializas el beso, que es un gesto para demostrar cariño. Y ni siquiera saludas de beso-beso. La mayoría de las veces es presionar mejillas y chasquear los labios. Algunas veces hasta duele porque es un choque de pómulos. Creo que en esas ocasiones más formales sería más apropiado estrechar manos o hacer un gesto con la cabeza antes que poner tu cara contra la de un extraño.

2- El Metro de Santiago es la raja.
Sí, andamos todos apretados. Sí, nos cagamos de calor porque vamos todos apretados. Sí, nos corren mano porque andamos todos apretados. PERO el metro siempre llega a tiempo. Nunca me ha tocado un tiempo de espera mayor a 8 minutos entre tren y tren en el metro de Santiago, a no ser que haya un desperfecto técnico. Pero si te toca esperar, hay tele en el andén y en algunas estaciones hay espacios culturales. En Estación Moneda hay unos cuadros preciosos. ¿Saben lo que no hay en el metro de Santiago? Ratas. No digo ratoncitos, digo RATAS. Grandes de cola larga que pasan entre tus pies o se pasean por los rieles. Tampoco hay agua sucia ni basura en los rieles y los andenes siempre están limpios. Sería perfecto si el metro funcionara 24 horas y tuviese aire acondicionado, y tampoco nos caerían mal líneas paralelas, es decir, una línea que pase por el otro lado del río. ¿Se imaginan un metro que pasara por Kennedy, o que llegara hasta La Reina? Metro en todas las comunas y que funcione 24 horas es el sueño del pibe, pero lo que tenemos hasta ahora tampoco está tan malo. Además, todavía no llegamos al punto en que extraños froten sus penes contra las pasajeras.

3- Liberales, pero intolerantes.
Aquí todos tenemos que hacer un mea culpa. A todos nos gusta tener opinión y no hay nada mejor que todos la conozcan. Pero donde fallamos es en respetar la opinión del resto. No sabemos estar en desacuerdo, menos si son temas políticos. No somos muy objetivos. Si alguien no nos gusta entonces nada de lo que haga puede ser considerado bueno. Y no solo eso, también tendemos a caer en el odio, en el sentido más suave y en algunos casos más literales de la palabra. Si alguien no nos gusta lo despojamos de su humanidad. Si a esa persona le ocurre una tragedia nos falta poco para celebrarlo. Es como si pensáramos que se merece la desgracia, porque cómo va a ser posible que no piense como nosotros. Lo curioso es que los que mejor saben estar en desacuerdo son los políticos. Son cínicos al respecto porque se mandan mensajitos por la tele y el diario, pero igual no más tienen una relación cordial y de seguro hay uno que presta la casa a fin de año para el asado.

4- Relajados para carretear, pero ineptos a la hora de conocer gente.
Lo que me gusta de Chile es que no tengo que salir con tacos si quiero carretear. Nadie me va a mirar raro o me va a negar la entrada a una disco si llego con zapatillas. Somos de tiraje largo; podemos empezar carreteando en la casa de un amigo a las 11:00 y terminar comiendo un as en ese kiosco divino que está en Pío Nono con Dardignac a las 5:00 de la mañana. O podemos carretear menos y estar en la casa a las 2:00 tirando la talla, o durmiendo, y da lo mismo. Lo que sí nos cuesta es hacer conversación. si alguien se me acerca en un bar lo más probable es que ese chico tenga intenciones específicas. Siento que somos tímidos a la hora de conocer gente nueva que no tenga a nadie en común con nuestro círculo de amigos. Los extranjeros son buenos para conversar y no les molesta que la cosa quede hasta ahí. Al día siguiente te invitan a un café y la cosa también queda hasta ahí. Es raro en un comienzo, pero después te das cuenta que te quieren conocer. Que pueden ser amigos. Que no es necesario agarrarte a cualquiera que se te acerque. Y es raro, porque existe cierta presión para cerrar el trato rápido. Si no lo haces eres cartucha o reprimida y todo es culpa tuya, porque cómo va a ser posible que el tipo no te guste lo suficiente. ¿Qué pasó con las citas, con las idas al cine, con las ganas de conversar y pasear y conocerse?

5- Muy preocupados del otro, y no precisamente de su bienestar.
Con esto me vuelvo a referir a algunos puntos del tema 3. Nos preocupa mucho lo que piensa el otro, tal vez para determinar lo más rápidamente posible si nos cae bien o mal, si es de los nuestros o del bando contrario. Somos sapos. ¿Se han fijado como la gente se mira en la calle? Vas feliz de la vida y con casi todas las personas que te cruzas en la vereda haces contacto visual. Antes pensaba que esto era algo cálido que demostraba que nos preocupábamos del otro y que nos deteníamos un momento para dedicarle un segundo a otra persona. Mentira. Luego de caminar por la calle sin que nadie me mirara ni la ropa ni los ojos ni la cara ni mis zapatillas ni mi gorro de lana me sentí libre. ¿Qué tenemos que andar mirando tanto? ¿Qué importa como anda vestido el chiquillo hippie? ¿Por qué tanto cuchicheo cuando la chica nueva de la pega llega con zapatos excéntricos? Hicimos del pelambre un deporte muy entretenido, y no nos damos cuenta que es una pérdida de tiempo. Si vas a la playa y me ves con mi celulitis aguda y aún así en bikini, ten clarísimo que me da exactamente lo mismo lo que pienses. Si a ti te preocupan esas cosas, entonces tú no muestros los tutos de naranja. Allá tú. Lo que es yo, me voy a ir a bañar con mis tutos de cráter.

6- Somos amigos.
No sé si esto es algo que tiene que ver con ser latinos, pero nuestra calidez con la gente que queremos es notable. Si bien somos fríos con gente que no conocemos o que piensa diferente, con los nuestros somos un amor. Somos de piel, de abrazarse por las puras, de inmediato ponemos el hombro al que lo necesite, hacemos una vaca para el cumpleaños de un amigo para que en lugar de recibir 5 regalos pencas reciba uno la raja y que siempre quiso. Si no estamos de acuerdo con un amigo, no importa, igual estamos ahí para cuando quede la grande. Nos cuidamos, nos defendemos a muerte, somos leales, le escondemos el teléfono al amigo que quiere puro llamar a su ex, y le tomamos el pelo a la amiga que se va de guajardo.

7- Cultos anti-cultura.
Nos castigamos mucho por los gustos personales. Si no te gusta algo chileno, entonces estás renegando de tu país y mejor ándate al extranjero porque aquí no necesitamos gente como tú. Si vas a cantar, que sea en español. Si vas a hacer cine, que tu historia tenga un drama social porque a nadie le interesan los problemas de los cuicos. Si vas a escribir, lo mismo. El arte es arte, la cultura es cultura, y puede tomar muchas formas. Estamos en un mundo conectado, tenemos acceso a lo que queramos y recibimos influencias de todas partes del planeta. Es inevitable que nuestros gustos vayan más allá de Los Prisioneros y del discurso político. Hay tantos temas que abordar, pero aún así nos limitamos y vemos la necesidad de decirle al otro cómo tiene que expresarse.

Al final siempre volvemos a la intolerancia. Política, cultural, lo que sea. Dejemos de preocuparnos tanto por lo que le gusta al otro o aprendamos a debatir. No sigamos tachando de fachos, comunachos, o lo que sea a otra persona porque no nos gusta como es. En la diversidad está la belleza, y si hay algo que tenemos en este país es la diversidad. Tenemos que aprender a admirarla no más.


sábado, 30 de abril de 2011

William & Kate: La Película

Acabo de ver la película que hizo Lifetime sobre los nuevos Duques de Cambridge, William Y Catherine, y solo tengo una cosa que decir al respecto: es la mejor película de LA HISTORIA. Rallé tanto la papa con esta obra de arte que decidí hacer un comentario minuto por minuto y que ahora compartiré con ustedes.

00:00:01: Empezamos bien. El título de la película dice William & Kate, y la & está dentro del anillo de compromiso que perteneció a la Princesa Diana y que ahora descansa en el dedo de Kate. Esa habilidad del director de integrar esa joya histórica a la película nos advierte desde un comienzo que lo que estamos a punto de ver es absoluta e inequívocamente fiel a la realidad.


00:00:09: ¿Ven?


00:00:39: Esta es Kate Middleton.


Y esta es Kate Middleton.


Separadas al nacer. La única diferencia es que los ojos de la actriz son café, pero el director no quiso que usara lentes de contacto azules por miedo a que la acosaran en la calle por su inmenso parecido con la verdadera Kate y porque tampoco quería que la película pareciera documental. Genio.

00:01:12: El Príncipe Carlos camina con William. El realismo de las locaciones es im.pac.tant.te.


00:01:26: El Príncipe Carlos me parece familiar...




Es el mismo que hizo de Príncipe Malagant en esa película en que Richard Gere es Lancelot. Este tipo tiene un PhD en interpretar Príncipes. En su bio de imdb.com dice que está en conversaciones para interpretar a Princess Consuela Bananahammock.

00:02:30: Una reportera dice en voz en off que William pasó su año sabático en CHILE CONCHETUMADRE. SOMOS PARTE DE ESTA OBRA DE ARTE.

00:04:08: DIOS MIO, KATE VE A WILLIAM POR PRIMERA VEZ. Kate viene de trotar y vio muy necesario entrar por la biblioteca. Nada como sudar sobre libros históricos. Cuando ve al príncipe por primera vez está sudando y con el pelo suelto, porque todos sabemos que no hay nada más práctico que trotar con el pelo suelto.


00:05:13: Kate vuelve a su pieza y sus amiguis comentan lo emocionante que es que William esté en la misma universidad. Obvio que tiene que haber alguien mala onda entre ellas, y nos es muy fácil identificar a esta pesadita porque se está maquillando y mirando al espejo. Las villanas siempre son vanidosas en estas historias, mientras que la heroina sale a trotar con el pelo suelto.


00:05:39: Kate: "Es solo un chico." Mala Que Se Maquilla: "Claro... un chico apuesto, sexy, rico, y futuro rey de Inglaterra." Los diálogos de esta película rivalizan los de Patrick Marber en Closer.


00:07:43: El príncipe William tiene un amigo loquillo bueno pal carrete. Lo identificamos de inmediato por su pelo desordenado y por sus caras raras.



00:09:39: Kate y William se conocen formalmente. Están en el mismo grupo de estudio. William dice que sus pintores favoritos son Monet y Cezanne por como juegan con la luz. Wow. William es un hombre sensible.

00:10:36: ¡¿Kate tiene pololo?! ¡No esperaba este giro dramático!



00:12:20: EL PRÍNCIPE WILLIAM TIENE UN MAPA DE CHILE EN SU PIEZA.


¡OMG, Kate también estuvo en Chile! Kate y William tienen tema para hablar gracias a nosotros. Toma eso, Argentina...
00:18:38: ¡Harry! Por un lado, buu porque no está vestido de Nazi. Por otro lado... ¡Harry!

00:19:38: William se enoja porque su papá no lo deja cambiarse de universidad. Buu.

00:20:49: William llama a Kate desde su avión privado y le cuenta que está un poco frustrado. Como buena Manic Pixie Dream Girl (o Chica De Fantasía Que Solo Existe En Los Cerebros de Escritores-Directores Hiper Sensibles Que Escuchan Música Indie), Kate le aconseja hacer lo que el realmente quiere hacer, no importa lo que digan los demás porque el debe seguir su corazón. La falta de espuma en el vaso de William evidencia que su trago es solo una Fanta y no un fanshop. Weón fome.

00:22:34: Kate modela para un desfile de caridad en la universidad. William está en el público. Aunque no lo crean, esto pasó en la vida real.



¿Ven?


Este es posiblemente el vestido más fácil (y barato) de reproducir en la historia de los textiles. PERO como el director insiste en que esto no parezca documental, se crea un vestido nada que ver para la película. Un visionario.

Se supone que en este desfile el Príncipe William se dio cuenta que Kate no era un travesti o algo por el estilo, porque al parecer nunca había pensado que ella era una PILF, es decir, Plebeya I'd Like To Fuck.

00:23:57: William le quiere chantar un beso a Kate pero ella le dice que no porque son amigos. Además, ella está pololeando. Kate es la única que no desea al príncipe, lo que la hace el personaje femenino más original de toda la película.

00:24:59: Kate y su pololo terminan porque él se va a ir de la ciudad y no quieren tener una relación a distancia. Esta es la cara de penita oficial de Kate. Algo me dice que la volveremos a ver más adelante...


00:25:51: Están todos los cabros en un bar. William va a cambiar la música y su amigo loquillo le dice que ponga Queen, que vendría siendo un juego de palabras porque William es el príncipe nieto de la reina y esta película necesita recordárnoslo en cada momento.
00:28:19: William invita a sus amigos a uno de sus palacios el fin de semana y conocen al Príncipe Carlos Bananahammock. Van de caza y William y Carlos Consuela no le achuntan al pato... pero Kate sí. ALCANZA LAS ESTRELLAS, KATE.


00:29:40: William hace su broma nº 317 sobre abdicar el trono, pero la broma es tan genial y poco obvia que mientras más la repita, mejor.

00:31:45: El príncipe y sus amigos, incluída Kate, se fueron a vivir juntos en un depto y ahora están teniendo una fiesta. El príncipe mira a Kate/PILF y Kate lo mira de vuelta con su Cara Sexy, que es igual a su Cara de Penita, pero mordiéndose el labio.

00:32:07: JAJAJA, EL AMIGO LOQUILLO ESTÁ HECHO BOLSA DESPUÉS DE LA FIESTA.


00:32:24: El Otro Amigo del príncipe hace un simil entre un sostén que encontraron en la fiesta y el zapato de la Cenicienta, y que irá de pueblo en pueblo probándoselo a mujeres hasta encontrar a la dueña. Esta escena fue incluida en la película para que el amigo pudiera hacer otra referencia a príncipes y realeza. Las bromas en esta película están cada vez mejor.

00:32:50: William le cuenta a Kate que terminó con su novia (él también estaba pololeando pero recién ahora me acordé). Kate y William tienen su primera mirada intensa-PILFica mientras los dos sostienen una bolsa de basura. Qué romántico.


00:33:33: BESO BAJO LA LLUVIA. Y en el minuto 33 con 33 segundos. ¿Coincidencia?


Lo primero que me enseñaron en la escuela de cine es que la lluvia hace que algo más romántico o más trágico. En este caso, más romántico.

00:34:19: Conversación obligatoria de la mañana después. Kate no puede creer lo poco sexy del pecho del Príncipe. William no puede creer que al fin se tiró a la PILF.


00:35:11: Kate y William comienzan un romance secreto. Como viven en el mismo departamento, en las noches se arrancan a la pieza del otro. Una noche los dos salen al mismo tiempo de sus respectivas piezas para entrar a la del otro y se topan en el pasillo y es como "aaaawwww, los dos estamos calientes..."
00:36:57: Kate lleva a William a conocer a su familia. Los padres de ella comen helado en la mitad de la noche, porque eso es lo que hacen los plebeyos.
00:41:50: En el cumpleaños 21 del príncipe la Mala Que Se Maquilla le recuerda a Kate que William nunca se va a tomar en serio a una plebeya. Maraca.


00:44:00: Parece que la Mala Que Se Maquilla tenía razón porque William sopló las velas con una amiga de la infancia y no con Kate. Kate se va indignada y dice "Soy la chica con la que se junta, no la chica que trae a casa." Parece que Kate no se dio cuenta que ya estaba en la casa del príncipe, pero filo, dice que nunca más le quiere hablar.


00:46:29: Cara De Penita strikes back.


00:49:37: Esta es Cara de Emoción Positiva. No confundir con Cara de Penita.

¿Y por qué Kate tiene Cara de Emoción Positiva?

¡Porque William le está cantando! ¡En público! ¡Para pedirle perdón por haberla ignorado en su cumpleaños! Existe tanta evidencia que indica que esto ocurrió en la vida real que la serenata tiene su propia página en Wikipedia. Busquen Karaoke Real para saber más al respecto.

00:51:11: El romance se hizo público. Ahora Mala Que Se Maquilla anda toda amorosa con Kate y la invita a su casa. Kate no la pesca, obvio.

00:52:32: Kate "Se supone que estamos estudiando..." William: "Eso hago... Te estudio a ti." PLW romántica... le falta la chimenea encendida no más.
  

Oh, wait...

00:55:03: Awww, Kate tiene Cara de Penita de nuevo porque pronto se van a graduar y ya nada será como antes. William le dice que no se preocupe. Yo si fuera Kate, me preocupo.

00:56:17: El Príncipe William es tan bueno y rubio que abraza a niños africanos que están visiblemente bien alimentados.

00:57:47: Kate está trabajando en moda y William está haciendo su entrenamiento militar.

00:59:02: Kate y su mamá tienen una conversación sobre el futuro de su relación con el príncipe. Todo esto mientras los paparazzi escuchan a un metro de distancia.
00:59:45: La prensa acosa a Kate y la comparan con Diana. Le sacan fotos a sus calzones, a-la Britney.

00:59:58: Ahora acosan a Kate cuando llega en auto a su casa. Ese tremendo lente de zoom le está sacando fotos a sus poros plebeyos.

01:01:11: Mami Middleton ofrece hacer té para todos para calmar un poco el ambiente, porque eso es lo que hacen los ingleses.

01:01:28: Cara de Penita, esta vez con un poco de ceño fruncido. Versátil la actriz esta.

01:02:26: William le pide a Princess Consuela-Carlos que le asignen guardaespaldas a Kate, pero como no es miembro de la familia, no se puede. Solo queda una cosa que William puede hacer: enseñarle protocolo a Kate.
01:03:40: Pero como Kate es una de nosotros, le cuesta hacer reverencias. Esto es como ver El Diario de Una Princesa.


01:04:08: La señora experta en protocolo le enseña a Kate a bajarse de un auto sin que se le vean los calzones. Cosas que todas deberíamos saber.
01:04:46: Cara de Penita AGAIN. Kate es muy emotiva. Debe ser porque tiene muchos sentimientos.

 01:06:07: Amigo Loquillo de William le dice que inviten a la chica que se parece a Jessica Simpson a carretear, y que tiene que aprovechar que está soltero para disfrutar de la vida, etc... William le hace caso.

01:07:35: Kate anda con cara de penita todo el rato porque William sale con sus amigos y no la pesca ni en bajada. Yo que ella voy por la escopeta y le chanto un disparo.

01:08:15: Mr. Sheffield!!


01:08:56: Ese colorín me parece familiar...

¡CTM, un stalker!
01:10:10: Las amigas de Kate le preguntan si se van a casar con el William, pero ella les dice que todavía no, que está entrenando, y que NO está de farra con sus amigos ignorándola.

01:11:45: Kate y William discuten en el auto porque William quiere meterse a la Fuerza Armada Real para ser piloto y no consultó con ella. Ella le saca en cara que no le pone atención y William dice que necesita espacio y Kate le dice que pare el auto y le dice "¿quieres libertad? Ok, te daré libertad" y se baja del auto y la tensión me está matando.

01:13:19: Terminaron. Kate está triste y saca a relucir su Cara de Penita: En La Tina con Tinto, Tabloides en el Piso.



01:13:43: Kate está en cama leyendo tabloides que la tratan de suicida y patética porque la patearon y Mami Middleton le dice "chanea un rato para que William vea lo que se pierde", y Kate se pone toda Maraca: Mode On.

01:14:59: Montaje obligatorio de fotos de Kate carreteando. Increíbles las locaciones.
01:15:28: William carretea con sus amigos en el palacio pero suena un piano melancólico de fondo y él se ve apenado. Debe ser porque extraña a Kate. Luego William lee los tabloides y cacha que Kate lo está pasando chancho sin él. Agarra el celular para llamarla pero al final no lo hace. Qué terrible, uno nunca sabe cómo van a terminar estas historias.

01:18:01: ¡William llama a Kate! ¡Bajo la lluvia! ¡Porque obvio que así se escucha mejor! Kate le dice que no puede hablar ahora y a William le da pena. Como está lloviendo, todo es más triste.
01:19:42: William habla con su papi sobre lo que pasó con la princesa Diana y que por qué no la protegió más de la prensa. Carlos le dice que así es la vida de ellos y que ser de la realeza viene con consecuencias... y que él creció en otra época, y que como Camilla no podía esperar para siempre ella se casó con alguien más y él se casó con Diana (por si no sabían). William dice que no va a cometer los mismos errores de su padre. MÚSICA OPTIMISTA.

01:22:35: Kate está remando con sus amigas a-la-Social Network y William le grita desde el muelle que necesita hablar con ella. Kate le dice que ahora no puede porque está ocupada. ¿Qué onda, Kate? ¡Háblale!

William está tan desesperado y es tan romántico que se empieza a sacar la ropa para saltar al agua. ¡Un príncipe mojándose por una plebeya! Siempre es al revés, if you know what I mean...

Pero en otro giro extraordinario y que tiene tanto sentido como 2+2=4, es KATE la que salta al agua para ir a hablar con él, porque eso es lo que hacen las mujeres despechadas y solo una mina desesperada le habría dicho a las chiquillas del bote que la acercaran al muelle.

William: "Te amo, Kate Middleton." Mish, ¿tenía apellido?

01:24:51: (8) I bless the rains down in Aaaaafricaaaa (8)

 01:25:29: Y en OTRO giro inesperado, William le propone matrimonio a Kate en África.
01:26:05: Ella dice que sí. Y se quedan mirando el horizonte.
Y después llego la Robotina a hacer el aseo.
Les dije que era la mejor película de la historia.