viernes, 11 de marzo de 2011

Usted es la Culpable

El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer. Para muchos la fecha es una mezcla entre día de la madre y San Valentín, mientras que en otros sectores se usa como ocasión para conmemorar los esfuerzos realizados por mujeres en la historia para darnos derechos civiles iguales al de los hombres. Me tocó mucho escuchar o leer por ahí que si estamos en contra de la discriminación o la desigualdad entonces no deberíamos tener un día. Mi respuesta estándar a este comentario fue "la única discriminación social que han tenido los hombres es no tener un día que los conmemore." ¿Qué puedo decir? La feminista me salta a ratos.

Es importantísimo tener una fecha que nos haga reflexionar sobre el progreso que hemos tenido las mujeres en la sociedad. Como dice el cliché, todavía falta camino por recorrer. Y no hablo solo de derechos civiles, hablo de la percepción que tenemos como sociedad del rol de las mujeres y de los hombres.

Recientemente se comenzó a investigar el caso de una niña de 11 años que fue violada por más de 17 hombres (hasta el momento la lista de sospechosos está llegando a 28) en el pueblo de Cleveland, Texas (no confundir con Cleveland, Ohio.) Según reportes, la niña actuaba como si fuera mayor; usaba maquillaje, hablaba como adolescente, y no tenía mucha supervisión adulta. A la hora de cubrir la noticia, los reporteros le preguntaron a gente del pueblo sobre lo que pasó y lo primero que hicieron fue preguntar dónde estaba la madre de la niña cuando esto ocurrió, y además comentaban que la niña se comportaba como adulta, se maquillaba y usaba ropa reveladora, y que ella participaba voluntariamente en los actos sexuales (que, dicho sea de paso, fueron grabados por los hombres que se metieron con ella - así fue como se destapó el caso, los videos comenzaron a circular en el colegio del pueblo). La culpa era de la niña, de su madre, y no de los tipos que violaron a una niña de 11 años. Algunos de los acusados se defendieron diciendo que la niña estaba dispuesta a participar, lo que me parece una escusa ridícula. Once años no es una edad consensual en EE.UU. y aquí tampoco. Y, francamente, algo malo tiene que estar pasando en tu cabeza si tienes ganas de tener sexo con una niña de 11 años.

La cobertura del caso deja mucho que desear, así también los comentarios de la gente del pueblo. La madre de uno de los acusados culpaba a la madre de la niña, como lo hicieron tantas otras personas. Y es aquí donde perdemos la brújula. Sí, sabemos que hay que cuidar a nuestros hijos porque el peligro está en todas partes (algunos ejemplos de la vida real ya están mencionados aquí), pero no puedo evitar preguntarme en qué tipo de sociedad vivimos si la moraleja de la historia es "cuida a tu hija, o pueden venir veintitantos hombres a violarla".

El crimen me molesta, y mucho, pero la reacción de la sociedad me hace mucho ruido. Las políticas de la violación nunca han estado bien definidas, lo que es extraño considerando que la situación es muy simple: hay un violador y una víctima. Y de alguna manera siempre se encuentra un ángulo en el que buscamos cómo culpar a la víctima. A veces hasta se culpa la ropa que la mujer estaba usando en el momento de la violación, argumentando que estaba provocando. Parece que nos dijeran que los hombres son animales que no se pueden controlar. Pero ahí está el error, porque si te quieren violar lo van a hacer igual, ya sea que estés vestida como bailarina de programa juvenil o de ejecutiva seria.

Lo de culpar a la víctima no se queda solo en casos de violación. Cuando Chris Brown golpeó a su entonces novia Rihanna, muchos dijeron que algo tiene que haber hecho ella para merecer la golpiza, o peor aún, que ella tiene mal gusto en hombres. Un poco de background de Chris Brown: su madre era golpeada y abusada por su pareja y a él le tocó ver eso cuando niño. Él mismo lo ha comentado en programas de televisión. Aquí habla del tema en el show de Tyra Banks, antes de lo que pasó con Rihanna.


Queda en evidencia que Chris Brown estaba en contra de la violencia doméstica. Sin embargo, un tiempo después de esa entrevista, ocurrió esto.


Chris Brown y Rihanna estaban juntos desde hace años, y podemos asumir que ella sabía de la infancia de él y de lo mucho que le había afectado presenciar el abuso doméstico por el que pasó su madre. Luego de que él la golpeara ella admitió que era la primera vez que se comportaba de esa manera hacia ella, entonces queda claro que no había manera de ver venir esta situación con anticipación. La culpa no es de Rihanna ni de su gusto en los hombres. La culpa es de Chris Brown por golpearla.

Y esta semana pudimos ver en video cómo un hombre pateaba a su pareja en la calle. LUN la entrevistó y nos dejó esta portada:


Y con esto si que me enfurecí. Mi rabia ya ni siquiera iba contra el tipo que la agredió, sino contra la víctima. Porque pucha que es difícil ser feminista cuando ves una portada como esta. Cuando me calmé me puse a pensar en qué llevó a esta joven a decir tal cosa. Este no es un caso de la sociedad culpando a la víctima, es un caso de la víctima asumiendo la culpa de la agresión y desconociendo su condición de víctima. ¿Quién tiene la culpa de que haya pasado esto? ¿La pareja de ella, por manipular su mente hasta hacerla pensar que se merecía un golpe? ¿La familia de la víctima por enseñarle a ser sumisa? ¿La baja autoestima de la víctima? ¿O la cabra es tonta no más?

¿Cuántas mujeres sufren abuso doméstico y siguen ahí, recibiendo golpes y abusos porque creen que los merecen, o porque les da vergüenza levantar la voz? ¿Qué nos pasa como sociedad que aún no podemos dar ese paso, que todavía no logramos transmitir un mensaje de apoyo, que no logramos acoger a las víctimas, que ni siquiera logramos identificarlas cuando están frente a nosotros con la cara golpeada?

Por esto y por mucho más es importante tener un día de la mujer. No un día que nos felicite porque tenemos útero, sino un día que nos recuerde que tenemos mucho trabajo por hacer, y que debemos sentirnos orgullosas por el trabajo que hemos realizado hasta ahora.

Quiero que quede claro que esto no es una crítica a los hombres. Las mujeres (como queda evidenciado en el caso de la joven de la portada) también somos culpables. Pero a la hora de hablar de estos casos, la mayoría de los que culpan a las víctimas (sin darse cuenta a veces) son hombres. Hombres jóvenes de veintitantos años, que no logran identificar el verdadero problema, que no logran distinguir a la víctima del acusado. Y esto me molesta, porque sé que pueden ser mejores. Para los que crean que soy una feminista odia-hombres les aclaro de inmediato que no es así. Me es imposible odiar a los hombres por varias razones, primero, porque me fascinan y están constantemente estimulando mi curiosidad, y segundo (y más importante), porque fui criada por un hombre bueno que me ha demostrado que no todo está perdido, y que cuando en un momento de debilidad escucho a mis amigas decir "los hombres son una mierda", puedo decirles que están equivocadas. Que sí hay hombres buenos, sí hay hombres que respetan a las mujeres, sí hay hombres que quieren que las mujeres nos realicemos y surjamos, sí quieren que estemos con alguien que nos merezca y no quieren que andemos con gente que nos haga sentir inferiores. Sí hay hombres que van a saltar a defenderte cuando alguien te trate mal, que van a ofrecer sacarle la cresta al tipo que te rompió el corazón, que te van a ir a dejar a la puerta de tu casa sin importar la hora que sea, que van a ser buenos amigos, que te van a cuidar cuando se te pasen las copas para que ningún vivo se sobrepase contigo. Y nunca lo harán de forma condescendiente.

Aspiren a más, cabros. Pensemos bien las cosas, y por favor, dejemos de culpar a las víctimas.

2 comentarios:

el dia en que me salieron alas dijo...

muy cierto lo que dices, yo creo que el tema es netamente educación, ya ves que nuestras madres son las que crean hombres machistas que no son capaces de mover un dedo ni hacer una cama... la mayoría de nuestros hombres son mamones y tienen ese maldito concepto de macho proveedor, con eso están listos. Recuerdo que en el colegio de monjas nos decían "como tan corto ese jumper, no ven que andan provocando, y después se quejan" en esa onda, osea, después de esa formación que más podemos esperar. La mujer por naturaleza es culposa, y siente el peso de todo sobre sus hombros, pero conceptos como esos transmitidos por nuestros "educadores" es una muestra de porqué estamos como estamos. Gracias por tu columna, un gusto!

anti-ácido dijo...

Excelente entrada, me gustó mucho, escribes bien y enlazas bien las cosas.
Leeré la entrada de abajo.
Me gustaría que pases a mi blog, darle un vistazo, no es latero...
cuídate.
chau